ABUSOS SEXUALES: EL DALAI LAMA LO SABÍA Y LE DA IGUAL
No vamos a dejar el tema “ Las víctimas aseguran que el dalái lama no parecía ser consciente de la gravedad de los abusos Lo ha reconocido desde su posición privilegiada de un Dios reencarnado, tan calmado y espiritual como siempre se muestra ante sus seguidores a los que habla con entusiasmo sobre la importancia de la
No vamos a dejar el tema
“Las víctimas aseguran que el dalái lama no parecía ser consciente de la gravedad de los abusos
Lo ha reconocido desde su posición privilegiada de un Dios reencarnado, tan calmado y espiritual como siempre se muestra ante sus seguidores a los que habla con entusiasmo sobre la importancia de la humanidad, la compasión y la energía positiva para hacer de éste un mundo mejor. No ha mostrado ni una pizca de nerviosismo e incluso se le escapó una sonrisa irónica cuando le espetó a los periodistas, en inglés, que "todo esto no es nuevo y ya lo sabía" -las prácticas de abusos sexuales dentro del lamaísmo, dentro del Budismo- desde los años noventa”.
Han pasado 20 años ¿Y ya lo sabía usted? ¡Pues lo está poniendo bonito!
“La oficina del líder tibetano ha estado recibiendo cartas de víctimas desde al menos 1992 y, en ningún caso, él parece haber visto ninguna razón para distanciarse de los acusados ni para hacer declaraciones públicas de condena.
El dalái lama, el líder religioso tibetano, era consciente de las vejaciones cometidas por parte de algunos líderes budistas. Sabía, desde hace casi tres décadas, de las historias y los testimonios sobre los excesos sexuales, físicos, psicológicos y financieros de sus maestros budistas con sus pupilos, alumnos deseosos de conocer las enseñanzas del gran Buda en busca de alcanzar un estado de iluminación y de tranquilidad mental alejados de los vicios terrenales.
En 1993, en la reunión anual en Dharamsala, ciudad del norte de la India, con los líderes budistas occidentales se habló del tema, "alguien hizo referencia a problemas de acusaciones sexuales", dijo. El respetado dalai lama no hizo nada y todo quedó en unas "alegaciones" anecdóticas.
Aquellas acusaciones eran las denuncias de los aspirantes a budistas. Lo que se encontraron en los centros de retiro, siempre según palabras de las presuntas víctimas, fueron monjes que usaron su posición para pagarse una vida de lujos con posesiones de sus alumnos, les intimidaron y manipularon para convencerlos de que sus violaciones eran la vía hacia esa "iluminación", se aprovecharon de mujeres y varones, víctimas de abusos sexuales y problemas familiares, de menores de edad y gente con problemas psicológicos y provocaron en ellos lo que diferentes informes tildan de "colapso emocional".
El Dalai Lama ponía cara de sorpresa en todo momento. Podríamos decir que en todos sitios cuecen habas, pero siempre son del mismo talante.