AKIHITO CONFIRMA QUE QUIERE DEJAR DE SER EMPERADOR
Confirmando la información aparecida el pasado 13 de julio (y de la cual ya hemos hecho un comentario ) el Emperador Akihito de Japón, en un gesto inédito, ha solicitado que "le releven del cargo". En su segundo discurso a la población desde que accedió al Trono del Crisantemo en 1990, dijo que está preocupado por su c
Confirmando la información aparecida el pasado 13 de julio (y de la cual ya hemos hecho un comentario) el Emperador Akihito de Japón, en un gesto inédito, ha solicitado que "le releven del cargo". En su segundo discurso a la población desde que accedió al Trono del Crisantemo en 1990, dijo que está preocupado por su capacidad para cumplir con sus obligaciones dado su débil estado de salud.
Resulta que la Constitución nipona, elaborada tras la Segunda Guerra Mundial, por un lado restringe lo que puede decir públicamente un emperador, y por ello Akihito evitó emplear la palabra “abdicación” (que podría haber violado las normas), pero es que además la ley imperial no permite la sucesión en vida (la abdicación), una idea recogida de la Constitución previa a la actual que prohibía esta práctica por considerarla un posible riesgo para la estabilidad política. Por lo tanto, evidentemente, para dar cauce a los deseos del Emperador habría que modificar la Constitución vigente.
Según informaciones publicadas por los medios de comunicación, el Gobierno podría considerar una ley especial para permitir la renuncia de Akihito como excepción. El primer ministro, Shinzo Abe, dijo tras la emisión del mensaje por televisión, ha dicho que se toma “muy en serio” las palabras del Emperador, y que se empezará a buscar la vía para que se cumpla su voluntad.
Primera pieza movida por el Emperador Akihito, y ahora le toca a los diferentes partidos del Parlamento nipón dar una cobertura legal a esta situación.