ALMODOVAR EN INGLES: 17 MINUTOS DE APLAUSOS
Almodóvar convence en el Festival de Venecia con su película en inglés ‘La habitación de al lado’ El primer largo en otro idioma del director más famoso del cine español ofrece una reflexión fascinante y comedida sobre la muerte, con dos grandes actuaciones de Tilda Swinton y Julianne Moore, aunque padece algún problem
Almodóvar convence en el Festival de Venecia con su película en inglés ‘La habitación de al lado’
El primer largo en otro idioma del director más famoso del cine español ofrece una reflexión fascinante y comedida sobre la muerte, con dos grandes actuaciones de Tilda Swinton y Julianne Moore, aunque padece algún problema menor
La vida está llena de guerras. Las más letales hoy se combaten en Ucrania, o en Gaza. Igual que antaño en Bosnia. Pero hay conflictos también a la vuelta de cualquier esquina. Hasta en los salones de los mejores hogares a veces silban balas. La lucha de sacar adelante cada día y no herirse demasiado en el intento. Pedro Almodóvar, durante años, se peleó con su deseo de filmar una película en inglés. Se acercó, se alejó, se rindió, lo volvió a intentar. La batalla de todos. Se atrevió a dar dos pequeños pasos, en formato de mediometraje. Y, finalmente, hoy lunes, su sueño se ha cumplido en el festival de Venecia. Con dos protagonistas tan destacadas como Julianne Moore y Tilda Swinton. Con la intención de hablar de las múltiples contiendas de la vida. Incluida la que nunca debería llamarse “lucha”: la que enfrenta a los pacientes con la enfermedad, y la muerte. Y de la importancia, en los peores baches, de tener a quien te apoye, reconforte o tan solo escuche callado. Alguien, en definitiva, en La habitación de al lado.
Una sensación rara rodea el arranque del filme. La música de Alberto Iglesias. Los títulos de crédito. El plano inicial. Claramente, ha vuelto Almodóvar. El cambio de idioma no ha afectado al toque del cineasta. Simplemente, ahora lo que se ve no está “dirigido y escrito por”, sino “filmed and written by”. Pero, de alguna manera, la extrañeza se contagia a las primeras secuencias. Igual que sucedía en Madres paralelas, su anterior estreno en la Mostra, las piezas no encajan, situaciones y diálogos resultan forzados. Un pequeño flashback dedicado a un soldado supone, probablemente, el momento más bajo del largo. Justo entonces, sin embargo, la película empieza a levantarse. Las interpretaciones, la contención, la sensibilidad, la siempre impecable puesta en escena y visión cromática. La habitación de al lado pide tiempo para despegar. Pero termina volando muy alto.
La película narra el reencuentro entre dos amigas. Ingrid (Moore) se ha vuelto exitosa autora de no ficción y acaba de sacar su último libro, De muertes repentinas. Mientras lo presenta, vuelve a oír por primera vez en mucho tiempo de Martha (Swinton). Tanto se habían perdido de vista que ni sabe que está en el hospital. Y el pronóstico, como le cuenta ella misma cuando acude a visitarla, no deja margen para la esperanza: la excorresponsal de guerra para The New York Times afronta el epílogo de su existencia. Sabe que debe irse. Dice que está lista. Ingrid está bastante menos preparada, pero se queda con ella. Al menos, se tienen la una a la otra. Y los espectadores se asoman a una clase magistral de actuación, guion y dirección.