AMBOTO: SIN FISURAS, LA CARCEL NO LE HA SERVIDO DE NADA
“Una carta inédita incrimina a la mujer más poderosa de ETA.” Soledad Iparraguirre Anboto, la mujer que tuvo más poder en la organización terrorista ETA, escuchaba el pasado miércoles, no desafiante pero sí con su altivez característica, cómo dos jueces de la Audiencia Nacional le iban leyendo los asesinatos que se le
“Una carta inédita incrimina a la mujer más poderosa de ETA.”
Soledad Iparraguirre Anboto, la mujer que tuvo más poder en la organización terrorista ETA, escuchaba el pasado miércoles, no desafiante pero sí con su altivez característica, cómo dos jueces de la Audiencia Nacional le iban leyendo los asesinatos que se le atribuyen y por los que acababa de ser entregada por las autoridades francesas a las españolas. Estaba visiblemente desmejorada después de haber pasado 19 años en las cárceles galas. Sin inmutarse, se inclinó un momento y le dijo algo a su abogado en tono muy bajo. «Mi cliente pregunta», informó él, «si esto se va a prolongar durante mucho rato porque quiere llegar a la cárcel a la hora de cenar». Quizás resignación, quizás cansancio, quizás displicencia.