ANA MATO SE LUCRÓ DEL DINERO DE LA TRAMA GÜRTEL… Y DIMITE
El juez Pablo Ruz y la Fiscalía creen que la señora Mato , la ministra de Sanidad, se lucró del dinero que ganaba ilícitamente su actual ex marido y el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepúlveda. La ministra disfrutó y se benefició de servicios turísticos y regalos sufragados por la trama Gürtel. Es decir, ella
El juez Pablo Ruz y la Fiscalía creen que la señora Mato, la ministra de Sanidad, se lucró del dinero que ganaba ilícitamente su actual ex marido y el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepúlveda.
La ministra disfrutó y se benefició de servicios turísticos y regalos sufragados por la trama Gürtel. Es decir, ella fue una ‘compañera delictuosa’…
Por supuesto, lo primero que ha dicho -¡faltaría más!- es que “está tranquila porque no está imputada, y no piensa dimitir”. Claro, ella no dimite porque… ¿por qué va a dimitir si la poltrona es muy cómoda? Es la mujer del ‘rostro imperturbable e impenetrable’.
Lo peor es que en breve, este jueves, Mariano Rajoy tiene pensado defender personalmente –en unión de la ministra Ana Mato- en el Pleno del Congreso el plan de regeneración democrática que anunció en febrero de 2013 para mejorar la lucha contra la corrupción. Además, en su auto el juez no sólo cita a Ana Mato, sino que da el paso para sentar en el banquillo a 43 personas, entre las que se encuentran los ex tesoreros del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís..jpg)
El juez tiene facturas –no de “gran” cuantía, unos 50.000 euros, pero que demuestran que entre el año 2000 y 2004 obtuvieron desde billetes de avión hasta globos para fiestas- que demuestran que se lucró, lo cual es suficiente para que una ministra o un ministro dimitan.
Recordamos siempre al canciller socialdemócrata alemán Willy Brandt porque en 1973, durante su mandato, se demostró que uno de sus asistentes personales, Günter Guillaume, era un espía de los servicios de inteligencia de la Alemania Oriental, e inmediatamente dimitió, ¡y era todo un personaje!
En otros países, y quizás en otros tiempos también, las personas eran sensibles a pensar que ya no es cuestión de que se esté enterado o no de los hechos –que debería estar enterado, y no hacer como Felipe González que se enteró de la existencia del GAL “por el periódico”-, sino que es cuestión de que dimitan de su cargo estas personas. No tienen por qué saberlo todo, sí, pero cuando las cosas empiezan a salir a la luz… tiene que dimitir porque ha sido mal asesorado, no se ha fijado… no ha hecho lo que tenía que hacer. Hay cosas que no plantean dudas.
Última hora: La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, dimite tras su citación judicial en el ‘caso Gürtel’ que apunta a que “fue partícipe a título lucrativo” de los presuntos delitos de su ex marido.
En un comunicado, la ministra asegura que “presenta su dimisión para no perjudicar al Gobierno ni a su partido”. “No quiero, bajo ningún concepto, que mi permanencia en esta responsabilidad pueda ser utilizada para perjudicar al Gobierno de España, a su presidente ni tampoco al Partido Popular”.
¡Pues ya está! Esto es algo que tendría que haber hecho ya con la ‘crisis del Ébola’, y ahora lo hace por un negocio sucio de su ex marido.
El propio partido lo pedía y, claro, con ese debate a propósito de la lucha contra la corrupción era ya mucho. El Gobierno del PP se tambalea, se resquebraja por todos los sitios.