ANIVERSARIO DEL MAYOR ACTO TERRORISTA JAMÁS COMETIDO POR UN PAÍS SOBRE OTRO
Comenzamos con la cuenta atrás de 1 minuto: 60, 59, 58 […] 3, 2, 1, 0. Minuto de silencio a propósito del 68º aniversario de la caída de la primera bomba atómica sobre la población humana. El mayor acto terrorista que jamás haya cometido un país sobre otro. No ha sido superado. Hoy, como todos los años, hacemos una esp
Comenzamos con la cuenta atrás de 1 minuto: 60, 59, 58 […] 3, 2, 1, 0.
Minuto de silencio a propósito del 68º aniversario de la caída de la primera bomba atómica sobre la población humana.
El mayor acto terrorista que jamás haya cometido un país sobre otro.
No ha sido superado.
Hoy, como todos los años, hacemos una especial reflexión.
Sesenta y ocho años después, hoy, se pide la no proliferación de armas nucleares... Comprobarán que poco se ha avanzado, ya que la proliferación sigue verdaderamente libre.
La Cúpula Genbaku (que en su momento tuvimos ocasión de visitar y poner en la portada de uno de nuestros libros, una hoja con una gota de rocío), el único edificio que quedó:
Esqueléticamente en llamas.
Esqueléticamente silencioso.
Esqueléticamente quieto.
Esqueléticamente como recuerdo
de aquel terrible drama de esta especie, humanidad,
Que sigue apostando por el terror, por el dolor, por el poder, por el castigo, por la fuerza, por la violencia,
Y que no hay –entre los que la ejercen interesadamente- indicios de que puedan cambiar sus referencias.
Vaya para el pueblo japonés, evidentemente, nuestras más sinceras intenciones de sensaciones, de emociones... Y vaya para todo el pueblo de la humanidad.
Porque no es un problema de lugares –aunque evidentemente hay protagonistas-, sino un problema de especie, como es nuestra humanidad.