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ATENCIÓN ANTE EL SUICIDIO DE ADOLESCENTES EN ESPAÑA. LAS COSAS NO SON CASUALES

Esta noticia nos pone los pelos de punta. La recogemos del diario El País: “Uno de cada 20 adolescentes asegura haber intentado suicidarse.” ¡En España! Claro, si resulta -como decíamos ayer- que en Cataluña -y en algunas otras Comunidades Autónomas- tienes que esperar para que te vea el psicólogo unos 71 días, ¡para u

 

20230615 suiEsta noticia nos pone los pelos de punta. La recogemos del diario El País:

“Uno de cada 20 adolescentes asegura haber intentado suicidarse.”

¡En España! Claro, si resulta -como decíamos ayer- que en Cataluña -y en algunas otras Comunidades Autónomas- tienes que esperar para que te vea el psicólogo unos 71 días, ¡para una consulta normal! Si es para algo mas importante, 8 o 12 días… ¡Hay cosas que no pueden esperar tanto tiempo!... ¡Uno de cada 20 es mucho!

“Casi el 21% de los jóvenes entre 11 y 18 años ha deseado estar muerto, alrededor del 17% ha tenido ideas de quitarse la vida y el 7,5% lo ha planificado, según el estudio PsiCE, elaborado por la Psicofundación y el Consejo General de la Psicología de España.”

¡Esto es mucho!

“El 4,9% de los adolescentes españoles de entre 11 y 18 años ha intentado quitarse la vida, casi el 21% ha deseado estar muerto, alrededor del 17% ha tenido ideas de suicidarse y el 7,5% incluso lo ha planificado en algún momento. Además, un 5,4% tendría riesgo “elevado” de conducta suicida. Estas son algunas de las inquietantes conclusiones del estudio PsiCE (Psicología en Contextos Educativos), elaborado por la Psicofundación y el Consejo General de la Psicología de España, para “desentrañar y analizar” el estado de la salud mental y el nivel de bienestar psicológico de los alumnos en centros escolares de Asturias, La Rioja, Galicia, Murcia, Andalucía, Valencia, Madrid, y Castilla La Mancha.”

Pues… Esto es muy fuerte. ¡Uno de cada 20 ha pensado en suicidarse! En fin… ¿A quién… le puede tocar? ¡A cualquiera!

20230615 sui 3A si que, pongamos atención a nuestro entorno porque es como con los accidentes de carretera: cuando ves accidentes, siempre piensas que le han tocado a otro… ¡hasta que un día te salpica cerca! Aquí la cosa está mucho más cercana. ¡Mucho más cercana!

Atención padres, madres, hermanos, sobrinos, primos… que estén en contextos de esta edad 11-18 años. Deben saber y conocer cómo están mental y psicológicamente estos jóvenes. Las apariencias engañan. Y, evidentemente, si tienen unas ideas especiales ¡no las van a decir! Por ello, el padre y la madre deben estar ojo avizor, ya que, a partir de esas edades, el niño o niña es un adulto, y ya tiene sus planes, y luego puede dar sorpresas. Como médico, yo [J.L.P.] me las he llevado a través de mis pacientes. ¡Sorpresas absolutamente inesperadas! Pero esas sorpresas, a veces, no tienen vuelta atrás.

Las cosas no son casuales.

Evidentemente, todo el sistema educativo, todo el sistema conductual, todo el sistema de convivencia… todo eso va a colaborar para que, uno de cada 20 jóvenes, ¡uno!, llegue a esas ideas. Todo ha colaborado. No ha sido un ataque repentino que le ha dado -un desengaño, y tal-… No. No, no, no, no… No lo creemos. Ha sido una educación, una cultura, un… lo que ha llevado a ese joven a tener una personalidad introvertida, separada, religada a su interior, etc., etc.

20230615 suiDespués se dice “¡Qué mala suerte!”. Pues, como decía Napoleón: “La suerte hay que buscarla”. En la medida en que el ser se hace muy asocial, retraído… es un riesgo. ¡Alto riesgo! Solo con esos síntomas, es alto riesgo porque no se sabe qué está pasando por la cabeza de ese muchacho. Puede mostrar una cosa, pero estar pasando otra.

De ahí que sea importantísimo que el muchacho o muchacha sea sociable, convivencial, participativo, laboral, entregado… O sea, que se le vea “aire”. ¡Aire! Actividad, creatividad, desarrollo. Si no se ve ese aire, las posibilidades de que hayan rondando cosas extrañas en la cabeza son mayores. No es que todos deban ser magníficas personas sociales de convivencia. No, por supuesto que no, hay un gran espectro, pero queremos hacer un aviso general para tener en cuenta.

Las cosas luego tienen un Designio Celeste, por supuesto, eso está ante todo, pero después hay una participación. O sea, ¿en qué medida yo participo o he participado en el desarrollo de personalidades con estas características? ¡ES MUY IMPORTANTE! ¡MUY IMPORTANTE QUE TENGAMOS CONSCIENCIA DE ELLO! Para que, así, pongamos remedio, pongamos recursos, Y CAMBIEMOS LA ACTITUD, para que las posibilidades de esos muchachos no caigan en ese “uno de cada 20” porque, en la medida en que esa idea aparece por la cabeza una vez, va a aparecer otra vez, y más adelante lo hará otra vez -o no-. Eso ya dependerá de cómo le vaya la vida.

¡Importantísimo! ¡IMPORTANTÍSIMO!

Perdón por la extensión, pero creemos que es un problema muy, muy, muy, muy serio. Es un problema serio en todas las edades, por supuesto, pero en esta franja de edad… Todos tenemos que estar muy pendientes y, sobre todo aquellos a los que les toca directamente una relación con hijos, primos, sobrinos, amigos, etc. ¡Cuidado! ¿Qué está todo... así, guay, que se mueve, activo y tal? Bien. ¿Qué no?, ¿que es muy retraído, no habla, no cuenta, no dice? Entonces, preguntarse qué pasa por su cabeza.

Miren, entre los 10 y los 20 años, uno tiene que ser una “polvorilla”: se mete en todo, está en todo. ¡La vida es así! Es ebullición. Lo que pasa es que hemos ido creando estructuras retraídas, contraídas, encerradas, por nuestros miedos, nuestras patologías, y las hemos volcado sobre los demás. Pero lo normal es que los niños, las niñas, los jóvenes, sean juguetones, libertarios, convivenciales, fáciles. ¡Eso es lo normal!

20230615 sui 2¡Es que hasta hemos perdido el criterio de qué es lo normal! Y nos parece normal que un niño esté quieto, que no tenga amigos, que esté en una esquina, que no hable, que no diga, que no comunique… Eso nos parece normal… “¡Es que él es así!” … ¿Es así? ¿O se ha ido haciendo así? Aparte de los factores genéticos, etc. –todo está ahí también-, hay que ver en qué medida yo he podido o puedo colaborar. No hay unos patrones fijos, pero hay unos patrones generales, que son los que estamos diciendo.

Evitemos sorpresas, porque, a veces nos salpican muy cerca. Insistimos, es como los muertos en carretera: siempre se ven en las noticias, allá, lejos… hasta que un día te llama la Guardia Civil “¿Es usted Fulano de Tal? ...” Y entonces “¡No!… ¡No!… ¡No me lo creo!”, “Sí, señor. Es así. Se saltó el stop y…”. “¡No puede ser!”

¡Sí puede ser! Así que, démosle una atención al ver en qué medida participamos en todo. ¡En todo! Hemos dicho los accidentes de tráfico porque es otro elemento cotidiano. Pero también están los accidentes laborales, por ejemplo, con más de 200 en los últimos meses en España. Dirán “Es que los riesgos laborales…”. ¿Riesgos laborales? Se hacen riesgos cuando no se tiene prevención de riesgos: no se usa el casco, no se usa un buen zapato, cuando el andamio no es seguro… Si se analiza cada accidente laboral, se verá que hay una serie de carencias importantes. Y, además, esas carencias parten muchas veces del propio trabajador “¿Me voy a poner el gorro para esto?”

En fin, así estamos, y así se lo contamos.