AVISAN Y ANIMAN A ASISTIR A CABALGATAS BLINDADAS POR TEMOR A ATENTADOS
Nos da mucha pena dar esta noticia pero… Se publica en los periódicos la guía de las Cabalgatas de Reyes que estarán blindadas por la Policía. Vamos a ver, ¿pero esto qué es?... Cualquier padre o madre sensato (si existe eso, y creemos que sí) que vea esa lista no llevará a su hijo, ni a nadie de la familia, a dicha Ca
Nos da mucha pena dar esta noticia pero… Se publica en los periódicos la guía de las Cabalgatas de Reyes que estarán blindadas por la Policía.
Vamos a ver, ¿pero esto qué es?... Cualquier padre o madre sensato (si existe eso, y creemos que sí) que vea esa lista no llevará a su hijo, ni a nadie de la familia, a dicha Cabalgata ya que la han blindado porque temen que pueda haber un atentado terrorista. Y harán la Cabalgata por el pasillo de casa, y se hará allí una pequeña “alegría”, ¿verdad? ¡Increíble, pero cierto!
Es como el mapa de carreteras: “lugares donde puede haber atentados”… “Lleve a sus hijos”, “tranquilos, estarán seguros”. Verdaderamente nos parece una crueldad que nos quieran acostumbrar a avisarnos y a saber dónde puede haber un atentado. ¡Por favor!
Nos parece muy bien, por supuesto, que haya Fuerzas de Seguridad del Estado posicionadas estratégicamente y, como se solía hacer en situaciones así, (antes, ahora no) no se sabía quién estaba vigilando. Parece ser que a los terroristas no les asusta mucho ver a policías armados hasta los dientes. No. ¡Y tampoco temen ellos mucho por su vida! Por lo tanto, nos parece… querernos cambiar la consciencia: “Vaya a esta Cabalgata a la Puerta del Sol o a la Gran Vía, que hay mucho policía y así estará seguro”… ¿Qué seguro voy a estar?
Estaremos al tanto, pero nos tememos que irá mucha gente… con sus niños. Increíble, pero cierto. Así nos van acostumbrando, poco a poco. Insistimos: antes había vigilancia de la policía, disimulada, como debe estar para que uno se sienta acogotado (porque uno también puede realizar un movimiento raro, un gesto raro, un grito raro… y en cualquier momento te confunden con un terrorista. ¡No sería la primera vez! Por la cara, el aspecto, o cualquier cosa).