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BACHELET: ‘HEMIPRESIDENTA’ CHILENA CON TODA SEGURIDAD

Tenemos unas elecciones curiosas: las de Chile. En aquel país antes era obligatorio votar, pero a partir del momento que han dicho que ya no lo es, la mitad de la población ha dicho que en esta ocasión no piensa hacerlo. Según las encuestas, tan solo el 54% de los chilenos piensa votar. Democráticamente hablando habría

Tenemos unas elecciones curiosas: las de Chile.

En aquel país antes era obligatorio votar, pero a partir del momento que han dicho que ya no lo es, la mitad de la población ha dicho que en esta ocasión no piensa hacerlo.

Según las encuestas, tan solo el 54% de los chilenos piensa votar. Democráticamente hablando habría que plantearse esta situación, porque si no vota la mitad de la población deberían ser nulas las elecciones.

La señora Bachelet –que seguro que va a ganar- será la presidenta de la mitad de Chile, o la ‘hemi-presidenta’. Decimos ‘hemi’ no por aquello de su homofonía con los ‘premios Emmy’, sino refiriéndonos a ‘la mitad’.

Se deberá decir entonces que el ‘hemicuerpo presidencial’ de Chile estará encabezado por la señora Bachelet, ‘hemipresidenta’ de la mitad de los chilenos, porque la otra mitad, al no tener la obligación de votar pues…

Por cierto, tiene gracia que en una democracia sea obligatorio votar. Esa es la forma de educar que se tiene, y cuando se quita la obligatoriedad se ve cuál es la verdadera vocación de las personas, y cuál es su verdadero interés.

Esta circunstancia tiene especial relevancia en Chile, que se considera a sí mismo "el pívot central de la cultura latinoamericana" –como así también lo piensan verdaderamente muchos otros países latinoamericanos-. Por lo tanto, el hecho de que la mitad de los chilenos no estén muy de acuerdo los sistemas democráticos y con las votaciones es representativo porque quizás estén más de acuerdo con otros sistemas de la antigüedad –o no tan antiguos-, de ahí “una” de las razones para su negación a votar.

En cualquiera de los casos, la ‘hemipresidenta’ Bachelet es casi seguro que se proclamará como ganadora de las elecciones y presidenta del país vermicular, de ese bellísimo país que es Chile, y su capital Santiago.