BĚIJĪNG: QUIÉN TE HA VISTO Y QUIÉN CASI NO TE VE
Segunda alerta roja en los últimos 15 días por la contaminación atmosférica en Běijīng (Pekín). ¡Quién te ha visto y quién te ve, Běijīng! Nosotros que te conocimos a golpe de bicicleta , y que de vez en cuando pasaba algún vehículo (de vez en cuando), el cual era del Partido –por supuesto-. Nosotros que recordamos que
Segunda alerta roja en los últimos 15 días por la contaminación atmosférica en Běijīng (Pekín).
¡Quién te ha visto y quién te ve, Běijīng! Nosotros que te conocimos a golpe de bicicleta, y que de vez en cuando pasaba algún vehículo (de vez en cuando), el cual era del Partido –por supuesto-. Nosotros que recordamos que el primer sonido que se escuchaba temprano por las mañanas, cuando todo estaba todavía oscuro, era como un silbido continuo que aumentaba progresivamente: el de las miles y miles de bicicletas de las personas que iban a las fábricas, a los trabajos, a los colegios… Nosotros te conocimos así, y ahora te vemos asao.
¡Increíble!
Hoy las autoridades han emitido una nueva alerta súper roja. Se espera que una bruma de polución se asiente sobre Běijīng (de 22,5 millones de habitantes) entre el sábado y el martes. Se estima que los niveles de PM2,5 por metro cúbico (las partículas suspendidas más diminutas y perjudiciales para la salud) será 20 veces más que el nivel considerado seguro por la OMS, según el sitio web oficial del gobierno municipal.
Como primeras medidas, hasta el próximo martes las escuelas, guarderías, etc. permanecerán cerradas. Tampoco abrirán fábricas y empresas que contaminen y otras actividades de empresas públicas. Mientras dure la alerta, solo podrán circular la mitad de los automóviles de la ciudad…
Es decir, están en alerta roja, roja, roja. Las imág
enes que aparecen en la prensa son dignas de un ‘siniestro total’; dignas de la película de ciencia ficción en la que todo era gris y húmedo ‘Blade Runner’ (1982). Algo así se nos antoja al ver las fotografías que llegan desde Běijīng
________
El material de partículas que se respiran presente en la atmósfera de nuestras ciudades en forma sólida o líquida (polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento y polen, entre otras) se puede dividir, según su tamaño, en dos grupos principales: a las de diámetro aerodinámico igual o inferior a los 10 µm o 10 micrómetros (1 µm corresponde a la milésima parte de un milímetro) se las denomina PM10 y a la fracción respirable más pequeña, PM2,5. Estas últimas están constituidas por aquellas partículas de diámetro aerodinámico inferior o igual a los 2,5 micrómetros, es decir, son 100 veces más delgadas que un cabello humano. Cada tipo de partículas está compuesto de diferente material y puede provenir de diferentes fuentes. En el caso de las PM2,5, su origen está principalmente en fuentes de carácter humano como las emisiones de los vehículos diesel, mientras que las partículas de mayor tamaño pueden tener en su composición un importante componente de tipo natural, como partículas de polvo procedente de las intrusiones de viento del norte de África (polvo sahariano), frecuente en nuestras latitudes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido la recomendación de utilizar como indicador de la concentración de partículas materiales en el aire los valores de las partículas de diámetro inferior a 2,5 micras, PM2,5.