FIRMA DE UN ‘TRATADO DE DEVOLUCIÓN’ DE LOS ROHINGYA ANTE LA VISITA DEL PAPA
Esto tiene su “gracia”. Birmania (también llamada Myanmar) y Bangladesh firman un acuerdo para el regreso al país de origen de los rohingya. (¡Increíble!) Resulta que el Papa va a ir por allí de visita y, claro, nadie se quiere perder el pastel económico de la llegada del Papa (o Jefe de Estado del Vaticano), porque es
Esto tiene su “gracia”.
Birmania (también llamada Myanmar) y Bangladesh firman un acuerdo para el regreso al país de origen de los rohingya. (¡Increíble!)
Resulta que el Papa va a ir por allí de visita y, claro, nadie se quiere perder el pastel económico de la llegada del Papa (o Jefe de Estado del Vaticano), porque eso mueve muchísima economía, y prestigio, y todo lo demás.
Así que, la líder birmana Aung San Suu Kyi, la premio Nobel de la Paz, parece que ha querido hacer “algo”, (¡raro!, ¿no?), y ahora tratan de engañar a los rohingya. Con un tratado de extradición los quieren sacar de los campos de refugiados de Bangladesh y devolverlos a Birmania. Todavía siguen huyendo a Bangladesh. ¿Qué garantías tienen de que no los van a volver a perseguir, a maltratar, y a destrozar, los budistas –increíble que sean los budistas- a ellos por ser musulmanes?... Ninguna garantía.
Firman un acuerdo entre esos dos países. Uno porque ya no quiere más refugiados porque ya van 620.000. No quieren, no quieren, no quieren, no quieren… Por eso hacen este tratado de devolución.
Y luego dirán que este tratado se consiguió gracias a la intervención del Papa en busca de la paz… Pero no hay ninguna garantía de que no van a ser perseguidos y matados otra vez. Esto es una trampa. Esto no se soluciona de un día para otro. ¿Después de que exilian 620.000 personas, ahora las van a devolver de repente? ¿Y, de repente, los que les persiguieron van a ser pacíficos seres amables?...
¡Por favor, por favor, por favor!