BRUTALIDAD POLICIAL EN KENIA
Los periodistas kenianos denuncian la brutalidad policial durante las protestas contra el Gobierno Desde junio se han registrado unas 30 agresiones contra reporteros. Organizaciones de defensa de la libertad de prensa piden que los agentes rindan cuentas en el país, considerado hasta ahora un ejemplo en África. La reci
Los periodistas kenianos denuncian la brutalidad policial durante las protestas contra el Gobierno
Desde junio se han registrado unas 30 agresiones contra reporteros. Organizaciones de defensa de la libertad de prensa piden que los agentes rindan cuentas en el país, considerado hasta ahora un ejemplo en África.
La reciente ola de protestas contra el Gobierno en Kenia ha traído consigo importantes ataques policiales contra los periodistas que cubrían estas manifestaciones, denuncian reporteros y organizaciones de defensa de la libertad de prensa. “Llevo 10 años cubriendo protestas, pero nunca me había sentido tan inseguro como ahora”, explica por teléfono a este diario Duncan Maiche, que trabaja para una emisora de radio local, Waumini Radio, y para un medio de comunicación local tanzano.
Cuando comenzaron, en junio de este año, las manifestaciones criticaban la subida de impuestos incluida en una nueva ley tributaria, que fue retirada después de que los manifestantes invadieran el Parlamento. El presidente William Ruto, que llegó al poder en agosto de 2022, renovó su gabinete ante la presión de las calles que pedían también su dimisión, pero mantuvo en el cargo a gran parte de los mismos funcionarios, lo que alteró aún más los ánimos de los jóvenes en las calles.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (KNCHR, por sus siglas en inglés) calcula que al menos 60 personas han muerto y 601 han resultado heridas en enfrentamientos con la policía y otros miembros del personal de seguridad, y 1.376 han sido detenidas. El organismo ha registrado además 66 casos de personas que se cree que han sido secuestradas o han desaparecido desde que comenzaron las protestas.
El 25 de julio, los periodistas kenianos salieron a la calle para manifestarse, condenando y exigiendo responsabilidades por el aumento de las agresiones contra los informadores, después de que la reportera Catherine Wanjeri resultara herida por una bala de goma en la pierna pese a ir identificada con un chaleco de prensa. Reporteros sin Fronteras (RSF) hizo pública una declaración en la que condenaba los ataques selectivos contra periodistas kenianos y solicitaba que el caso de Wanjeri se investigara. “Pero no se han exigido responsabilidades a ningún agente de policía por este caso”, dice a este diario Arnaud Froger, director de Investigaciones de RSF.