BUEN VIAJE A UN POLÍTICO ESPAÑOL HONRADO Y HONESTO
Se marchó el señor Manuel Marín. Algunos lo recordarán; fue el presidente del Congreso de los Diputados (2004 – 2008). Pero otros no recordarán -o no sabrán- que fue uno de los primeros españoles que estuvieron en Bruselas. Tras la victoria del PSOE en 1982 fue nombrado secretario de Estado de Relaciones con las Comuni
Se marchó el señor Manuel Marín. Algunos lo recordarán; fue el presidente del Congreso de los Diputados (2004 – 2008). Pero otros no recordarán -o no sabrán- que fue uno de los primeros españoles que estuvieron en Bruselas.
Tras la victoria del PSOE en 1982 fue nombrado secretario de Estado de Relaciones con las Comunidades Europeas en el primer gobierno de Felipe González. Desde ese puesto, allá en Bruselas, y a las órdenes del entonces ministro de Asuntos Exteriores Fernando Morán, Manuel Marín fue uno de los miembros destacados del equipo encargado de las negociaciones para la adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea (CEE), ahora Unión Europea (UE).
Se nos ha ido a otra dimensión, con 68 años. Lo recordamos cuando, durante la legislatura de Zapatero, fue elegido Presidente del Congreso de los Diputados.
Buen viaje a este político, que se significó –sobre todo- por el ingreso de España en la Comunidad Europea. Trabajó duro; le dio duro. Le tocaron las duras. Y luego le vinieron las maduras cuando, ya de regreso a España, fue elegido como Presidente del Congreso (un cargo más suave).
Posteriormente, los problemas de salud, quizás tempranamente (para lo que debería ser… aunque no sabemos lo que debería ser) se marchó este político (del Partido Socialista O-lo-que-sea Español, PS?E) que, podríamos decir, fue honrado y honesto. Lo cual no es poco.