BUEN VIAJE A UNA CORRESPONSAL CON VOCACIÓN ECLESIAL… (Y ÑOÑA)
Se nos marchó la principal corresponsal de El Vaticano, Paloma Gómez Borrero, a los 82 años de edad. Era tan popular, tan popular, tan popular, tan popular, que cuentan la siguiente anécdota: Fue hace siete años, en Junio de 2010. José Luis Rodríguez Zapatero se acababa de reunir con Benedicto XVI en el Vaticano y, con
Se nos marchó la principal corresponsal de El Vaticano, Paloma Gómez Borrero, a los 82 años de edad.
Era tan popular, tan popular, tan popular, tan popular, que cuentan la siguiente anécdota: Fue hace siete años, en Junio de 2010. José Luis Rodríguez Zapatero se acababa de reunir con Benedicto XVI en el Vaticano y, concluida la reunión, el presidente del Gobierno ofreció una improvisada rueda de prensa en la Plaza de San Pedro. Atraídos por el barullo de los micrófonos y las cámaras, los cientos de turistas españoles que pululaban en ese momento por allí acudieron a fisgonear. Y entonces, al ver quién estaba por allí, se volvieron locos y se lanzaron todos a una a gritar con entusiasmo: " ¡¡Paloma!! ¡¡¡Paloooooma!!!!! Al señor Zapatero nadie le hizo caso. ¡Qué barbaro!
Con más de medio siglo de experiencia, fue corresponsal de TVE en Italia y el Vaticano durante 12 años, siendo la primera mujer corresponsal en el extranjero de la televisión nacional.
Paloma Gómez Borrero sabía más del Papa Karol Wojtyla (Juan Pablo II) que el mismo ha formado parte del grupo de periodistas que viajó en el avión de Benedicto XVI... Acompañó al pontífice en sus 104 viajes, cinco de ellos a España, visitando 160 países. Luego se fue agarrando a Benedicto XVI (ha formado parte del grupo de periodistas que viajó en su avión), y ya se jubiló por lo que no llegó a acompañar al Papa Paco (Papa Francisco) pero fue testigo de su elección.
Fue todo un personaje… Un personaje (que en gloria esté y que haya tenido el mejor de los viajes a esas otras dimensiones de la vida. Aunque le llamemos muerte, es vida) que era la imagen más “ñoña” que hemos visto de un Estado como El Vaticano, porque… Paloma, (que en gloria estés)… ¡Vaya, vaya, vaya, vaya!… ¡Vaya crónicas! No había pecados originales en El Vaticano; no había ningún daño, ninguna cosa… A doña Paloma no le tocó mucho lo de la pederastia… No sabemos qué habría dicho si le hubiera tocado hacer una crónica al respecto como corresponsal. La verdad es que la imagen que daba Paloma Gómez Borrero desde El Vaticano era típicamente la del franquismo tardío (con “el Papa”… “el Santo Padre”… y “el Santo Padre”… y “el Santo Padre”).
Primero: no es nuestro padre; y segundo: no es santo. Aclaremos las cosas, ¿verdad?.
Buen viaje a Paloma, porque lo que sí está claro es que durante 30 años se instaló en El Vaticano, y todas las semanas venía a España a sus asuntos. Una mujer, sin duda, con vocación… con vocación apostólica, con vocación –sin duda- eclesial. Sin duda, pero… pero… pero… nunca nos hemos enterado de nada de El Vaticano, solo de las virtudes de los Papas que ella cultivó (sobre todo de Karol Wojtyla, el Papa polaco.