BUEN VIAJE AL FUTBOLISTA QUE NOS HIZO DISFRUTAR GRANDEMENTE CON SU JUEGO ELEGANTE
La noticia del día en España, noticia del día sobre todo en Cataluña: Johan Cruyff, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos (junto con Pelé, Maradona, Di Stéfano, Messi…) se nos va. Se nos fue con 68 años, como consecuencia de una neoformación de pulmón detectada en octubre pasado (¡Hace nada!...). Y hace n
La noticia del día en España, noticia del día sobre todo en Cataluña: Johan Cruyff, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos (junto con Pelé, Maradona, Di Stéfano, Messi…) se nos va. Se nos fue con 68 años, como consecuencia de una neoformación de pulmón detectada en octubre pasado (¡Hace nada!...).
Y hace nada se decía –se nos transmitía- que estaba mejor, que las cosas iban bien, pero… ¿Le faltaría algún tipo de tratamiento, algún tipo de aproximación –al señor Johan Cruyff- a propósito de esa enfermedad? Seguramente no; seguramente el señor Cruyff contó con todos los medios al alcance (habidos y por haber) para solucionar su problema, pero… no se solucionó (como muchos problemas).
Hacemos esta reflexión puesto que, muchas veces, cuando una persona decide tratarse y realizarse de otra manera (en la composición de sus dolencias) es criticada y vilipendiada… si las cosas NO van bien. En esta ocasión no hemos visto ninguna nota prensa en la que se indicara que hubiera habido una “mala praxis médica”, o una “mala praxis hospitalaria”, o una “mala praxis diagnóstica”, una “mala praxis de tratamiento”… No, todo ha sido correcto, pero no se solucionó. Claro, cuando se está en la rígida vanidad de lo soberbio… no hay error (aunque… el paciente fallezca).
Este es un comentario al margen por otros comentarios que otras veces se hacen. Como pasó con el caso del fundador de Apple, Steve Jobs, a quien tanto se le criticó y, prácticamente, se le echó la culpa a la “otra medicina”… ¡Por favor, por favor!... Ahora, ¿a quién le echamos la culpa?
Buen viaje, señor Johan Cruyff, usted nos hizo disfrutar a los que tuvimos la ocasión de verle jugar, y nos hizo disfrutar el ver cómo pasaba usted del cigarrillo al Chupa-Chups en el campo de fútbol (ya como entrenador). ¿Cuántos miles de Chupa-Chups no se habrá tomado usted?...
También nos hizo temblar cuando en 1991 le le descubrieron aquella lesión muy grave de corazón tras el que necesitó dos puentes de circulación en la arteria coronaria descendente anterior (revascularización miocárdica o doble ‘by pass’), y… ¡ya ven!, tras eso siguió bien, y vimos cómo se reponía otra vez.
“El Flaco” (que le dice Maradona), ¡es usted el alma del barcelonismo, sin duda!
Además de un excelente jugador que nos hizo disfrutar –DISFRUTAR- (porque disfrutamos con su estilismo, con su elegancia), todos los que están, estuvieron y han estado con usted, sólo hablan de bondades.
Buen viaje. Nuestros más sentires pensamientos y sentimientos hacia la familia de Cruyff.