BUEN VIAJE PARA UN ENTREGADO EN LA CAUSA DEL ÉBOLA
Noticia luctuosa: el sacerdote Miguel Pajares , afectado por el virus del ébola , quien había sido repatriado en un avión medicalizado a España e ingresado en el Hospital Carlos III , ha fallecido esta mañana. Sus restos han sido incinerados en el crematorio de Collado Villalba, cumpliendo los protocolos de seguridad.
Noticia luctuosa: el sacerdote Miguel Pajares, afectado por el virus del ébola, quien había sido repatriado en un avión medicalizado a España e ingresado en el Hospital Carlos III, ha fallecido esta mañana.
Sus restos han sido incinerados en el crematorio de Collado Villalba, cumpliendo los protocolos de seguridad.
El caso del padre Miguel y del resto de trabajadores del Hospital San José es uno más en la larga lista de médicos, enfermeras, cooperantes y religiosos que han contraído la enfermedad por estar en contacto con pacientes.
Ayer falleció el religioso enfermero George Combey y hace dos días la hermana Chantal Motwameme, ambos eran compañeros de Pajares. De todos los religiosos que colaboraban en el hospital de Liberia, actualmente sólo queda con vida la hermana Paciencia Melgar, quien sigue muy enferma pero al menos puede hablar y tiene fuerzas para intentar comer. Junto al padre Pajares también fue repatriada la monja de origen guineano y pasaporte español, Juliana Bohi, que pese a no estar contagiada quería venirse a España, y todavía continúa aislada en el Hospital Carlos III en observación.
Suma y sigue…
El padre llegó a ser tratado con el suero experimental traído desde EEUU, único tratamiento específico existente para este virus, pero no se obtuvieron los resultados deseados –por ser un fármaco todavía experimental y por las complicaciones de salud que padecía el sacerdote-.
Los países afectados por el ébola viven una situación realmente dramática porque está muy lejos de mejorar.