CAE LA CABEZA DEL EXMINISTRO FEDERICO TRILLO COMO RESPONSABLE POLÍTICO DE LA TRAGEDIA DEL YAK-42
El señor Trillo ha dimitido. ¡Por fin! En la prensa figura como que él ha dimitido para no entorpecer ( "Hace tiempo que comuniqué al Gobierno mi intención de ser relevado como embajador en Reino Unido […] En los últimos días he pedido que ese relevo se produzca cuanto antes, para no interferir en la acción del Gobiern
El señor Trillo ha dimitido. ¡Por fin! En la prensa figura como que él ha dimitido para no entorpecer ("Hace tiempo que comuniqué al Gobierno mi intención de ser relevado como embajador en Reino Unido […] En los últimos días he pedido que ese relevo se produzca cuanto antes, para no interferir en la acción del Gobierno”), cuando en realidad lo que ha pasado es que le han echado. ¡Es distinto!
Hace 14 años, en mayor de 2003, un avión Yakovlev Yak-42D ucraniano contratado por el Ministerio de Defensa español (cuyo titular era entonces el señor Federico Trillo) se estrelló cerca del aeropuerto de Trabzon (Turquía). En el accidente murieron las 75 personas que viajaban a bordo, entre ellas 62 militares españoles que regresaban después de una misión en Afganistán.
Oficialmente todo se debió a una mala coordinación: un aparato que despegó sin tener que despegar porque no estaba en condiciones, y se atribuyó la tragedia a "un fallo humano, el de los pilotos ucranianos que, presumiblemente, volaban en condiciones de cansancio extremas". (Y aquí no ha pasado nada, y aquí no ha pasado nada, y aquí no ha pasado nada…).
Desde entonces ha habido varios procedimientos judiciales (civiles y penales) impulsados por los familiares con el fin de esclarecer los hechos. Todos están ya cerrados actualmente pero para nosotros el caso no está cerrado; está "súper abierto". Los familiares llevan 14 años esperando unas palabras, ¿no? Llevan diciendo más de una década "No queremos dinero, queremos que se haga justicia. Alguien tiene que asumir las responsabilidades políticas", ya que a la luz del principio de obediencia debida, conviene recordar que los máximos responsables pertenecían al estamento político y no al militar (aunque claro, las firmas de José María Aznar y Federico Trillo no están en la documentación del caso). Pero las únicas palabras que han recibido han sido de desgarro (como ya nos comentó ayer don Juan Carlos Afán).
En el 2012 la Audiencia Nacional archivó definitivamente la causa penal abierta contra seis altos cargos del Ministerio de Defensa para investigar las supuestas irregularidades en la contratación del Yak-42. Parecía que todas las puertas se habían cerrado de cara a encontrar un culpable de la tragedia, pero... ahora el Consejo de Estado ha responsabilizado al Ministerio de Defensa del accidente. Ante ello, los familiares de los fallecidos, reclamaron al Gobierno que pidiera perdón y que el exministro de Defensa, Federico Trillo, fuera cesado de su cargo de embajador del Reino Unido. Y esto último ha pasado.
Señor Trillo: esperemos que no vuelva a ser designado de nuevo con otro cargo público o de representación. El PSOE y otros partidos de la oposición ya han pedido que no se reincorpore a su plaza de funcionario como letrado mayor del Consejo de Estado (que precisamente acaba de dictaminar la responsabilidad del ministerio que él dirigía en aquel entonces. A este personaje, increíblemente, como premio le mandaron a Londres como embajador. Ha estado más de cuatro años allí, y dice que “cumpliendo con plenitud una fraternal relación entre el Reino Unido y España” (sic). Sin comentarios.