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CASO PUJOL: ESPAÑA ES UN PAÍS DE DELINCUENTES

El señor ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados de España ha asegurado que el ex presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, “sigue sin regularizar sus 30 años de clandestinidad fiscal”. Dice y afirma, además, que “lo sospechaba desde el años 2002” -¡hac

El señor ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados de España ha asegurado que el ex presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, “sigue sin regularizar sus 30 años de clandestinidad fiscal”.

Dice y afirma, además, que “lo sospechaba desde el años 2002” -¡hace 12 años!-, correspondiendo a la primera etapa de Montoro, en Hacienda…

Ante esto último nos preguntamos: si sospechaba, ¿por qué no se tomó cartas en el asunto? ¿Por qué no le inspeccionaron como al resto de los españoles ‘sospechosos’?... ¿Quizá porque necesitaba votos?

Nos parece la noticia de las noticias: el ministro de Hacienda, en su comparecencia ante el Congreso, ha dicho que este señor lleva 30 años sin normalizar su declaración de la renta.

Además, se está investigando a sus hijos, y ya se sabe que crearon un entramado de 50 empresas y sociedades, 15 de las cuales durante el mandato de su padre, las cuales contaron con un importante capital social para su fundación.

Todo esto lo ha soltado ‘suavemente’ el señor Montoro en su comparecencia. ¡Esto ya no tiene marcha atrás! Verdaderamente esto es increíble.

La respuesta del señor Pujol ha sido que “compareceré en el Parlament de Catalunya después del 22 de septiembre”…

¡Al Parlament no!, él ha estafado a todos los españoles, ¡tendría que comparecer ante el Parlamento español! Usted gestionó lo que gestionó –que no sabemos todavía lo que es- contando con el aporte del dinero de todos los españoles, incluidos los catalanes, claro.

¡Ahí está! Todo sigue, todo pasa, y la gravedad de los hechos no se pone en evidencia, lo cual nos hace pensar que estamos ante un país de muchos delincuentes que necesita una mínima depuración.