CATALUÑA: SE IMPONE EL DISCURSO POLÍTICO DE RUPTURA, INSOLIDARIDAD Y VIOLENCIA
Esta es la noticia del día en España y en Europa: el Parlament de Cataluña aprueba la ‘desconexión’ de España , y declara el inicio de todos los procesos para la creación de un Estado independiente en forma de una república. Así mismo, declara que no se supeditará de ninguna manera a las decisiones del Tribunal Constit
Esta es la noticia del día en España y en Europa: el Parlament de Cataluña aprueba la ‘desconexión’ de España, y declara el inicio de todos los procesos para la creación de un Estado independiente en forma de una república. Así mismo, declara que no se supeditará de ninguna manera a las decisiones del Tribunal Constitucional español.
¡Así!... Por 72 votos a favor y 63 en contra (nueve votos de diferencia) ha salido aprobado la resolución independentista.
Como ustedes recordarán, en las elecciones legislativas autonómicas catalanas del pasado 27 de septiembre, de todos los partidos que se presentaban solo dos eran los partidarios de la independencia: las coaliciones Junts pel Sí (con Artur Mas y la actual presidenta del Parlament Carme Forcadell), y la Candidatura de Unidad Popular-Llamada Constituyente (CUP). Tras las elecciones ambos se han puesto de acuerdo para actuar juntos (pero no revueltos) en el Parlament, y ello ha tenido como resultado que los independentistas hayan 'ganado' las elecciones (porque suman 72 escaños, mayoría absoluta), aunque realmente no hayan ganado el plebiscito (porque solo obtuvieron el 47,7% de los votos totales). Es decir, con esa unión parlamentaria los independentistas obtuvieron mayoría absoluta de escaños, pero no de votos…
Ahora, como consecuencia de la resolución aprobada hoy en el Parlament, en España se inicia un proceso duro, difícil y complejo. El Tribunal Constitucional español (TC) va a declarar su actuación como inconstitucional, pero… la mayoría del Parlament ha dicho que le da igual; no piensa obedecer.
Con esta actitud se ha creado un problema, puesto que la respuesta inmediata del Gobierno central ha sido la de activar todos los recursos del Estado para responder a dicha resolución.
Ya se habla en los medios de comunicación de que están previstas medidas económicas como la suspensión de nuevas remesas del Fondo de Liquidez para Cataluña, o también –en aplicación del artículo 155 de la Constitución española- empezar a retirar a la Generalitat competencias como la que tiene sobre la actuación de la Policía de Seguridad Ciudadana de los Mossos d’Esquadra, que pasarían a depender directamente del Ministerio del Interior.
En fin… un drama.
Estábamos relativamente tranquilos en este país porque habíamos empezado a salir de la crisis económica; estábamos relativamente tranquilos porque todo iba “algo mejor”; todo… menos esto. Ahora empieza el segregacionismo. Y si antes ya había un enfrentamiento algo más que natural, un enfrentamiento ‘brutal’, entre los independentistas y los unionistas dentro de la comunidad catalana, ahora el enfrentamiento es entre toda una comunidad (a causa de la mitad de la población de la misma) y el resto del país.
Esta no es una buena noticia. Para nosotros es una noticia muy negativa. Esta situación va a repercutir en todos los españoles, y va a repercutir también en Europa. Va a crear un clima de malestar y de disconformidad porque, como podrán ustedes suponer, la creación de un Estado en forma de república no es una cosa que se pueda hacer de un día para otro, ¿verdad?, por todo lo que conlleva.
Ahora vamos a ver qué pasos seguirá el Estado español. No sabemos si hay algún vacío legal para el caso de que el Parlament de Cataluña no acate lo que pueda indicarle el TC. ¿Cómo se llevarán las relaciones a partir de ahora con el Estado español?... y eso en caso de que vaya a haber alguna relación... ¿Cómo están preparadas las cosas para afrontar esta situación?... No sabemos. Nos tememos que de nuevo vuelven a aparecer ‘las dos Españas’, (coincidiendo con el 40 aniversario de la muerte de Franco)…
Mal asunto para todos, pero... esto es lo que los políticos catalanes han querido, y esto es lo que los ciudadanos catalanes han votado: han ido al cementerio (a las urnas) y se han encontrado con cadáveres. ¡Era de suponer!