BIÓLOGA DEL CNIC ESPAÑOL DESPEDIDA POR SUPUESTO FRAUDE CIENTÍFICO
El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) , dirigido por Valentín Fuster, acaba de cesar fulminantemente a Susana González, una bióloga molecular. Esta mujer ha estado realizando unos trabajos en ratones de laboratorio con insuficiencia cardiaca letal, y en sus experimentos habría logrado su sorpren
El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), dirigido por Valentín Fuster, acaba de cesar fulminantemente a Susana González, una bióloga molecular.
Esta mujer ha estado realizando unos trabajos en ratones de laboratorio con insuficiencia cardiaca letal, y en sus experimentos habría logrado su sorprendente recuperación.
Pues bien, resulta que ha habido una serie de revisiones, de revisiones, de sus trabajos, más o menos claras -anónimas (o no)- que han conducido al cese fulminante de esta mujer, aunque no así, parece ser, el de sus colaboradores.
Susana González, además, acaba de recibir del Consejo Europeo de Investigación (Comisión Europea) dos millones de euros para financiar sus trabajos.
Su cese en el CNIC no afecta al hecho de que tiene una plaza fija como investigadora de la agencia estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por lo que seguirá en dicha plaza (y seguirá también con sus dos millones de ayuda).
Algunos de sus antiguos colaboradores en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid, dicen que “sus resultados eran siempre irreproducibles”, (algo muy severo; esta es una acusación gravísima). En cambio, otro ex compañero en el CNIC afirma que es una mujer impecable, y que no ha tenido “ni la más mínima sospecha”. Por su parte, esta mujer niega absolutamente todas las acusaciones.
Es una bióloga molecular acostumbrada a publicar en Nature Communications o en Cell Stem Cell, por ejemplo, revistas de máximo prestigio mundial, y todo este asunto pone patas arriba muchos de sus aportes.
Veremos, veremos, veremos…
Lo que nos sorprende es ese cese ‘fulminante’. La presunción de inocencia vaya por delante, pero... un cese fulminante debe estar basado en pruebas. ¡Quién sabe!