CIENTÍFICO NUCLEAR IRANÍ EJECUTADO POR ESPÍA TRAS SER CONDECORADO COMO HÉROE NACIONAL
Irán acaba de reconocer que ha sido ejecutado en la horca (la pena de muerte existe e Irán, antigua Persia) un científico nuclear por su colaboración con los EE.UU. Esto ha sido como un “affaire”, ¿verdad?: este hombre, Shahram Amiri , de 39 años, desapareció durante una peregrinación a La Meca en 2009, y reapareció en
Irán acaba de reconocer que ha sido ejecutado en la horca (la pena de muerte existe e Irán, antigua Persia) un científico nuclear por su colaboración con los EE.UU.
Esto ha sido como un “affaire”, ¿verdad?: este hombre, Shahram Amiri, de 39 años, desapareció durante una peregrinación a La Meca en 2009, y reapareció en EE.UU. un año después diciendo que había sido secuestrado por la CIA, y le habían “sometido a tortura intensa para revelar información sensible sobre el programa nuclear iraní” (programa que ya está aclarado actualmente).
Por este motivo regresó a la República Islámica de Irán como un héroe nacional, y fue incluso recibido por el presidente Mahmud Admadineyad.
Al poco de su llegada, apareció en medios locales iraníes explicando que se había negado a colaborar con los EE.UU. que incluso le habían ofrecido dinero.
Pero hete aquí que a raíz de esas declaraciones, los EE.UU. (tal como informó en esas fechas el diario “The Washington Post”) dijeron que Amiri había ido a EE.UU. voluntariamente, que no le habían tocado ni un pelo, que les había contado voluntariamente todo lo referente al programa nuclear iraní y había recibido 5 millones de dólares de la CIA poco antes de regresar voluntariamente a su país.
¿A quién se cree?, ¿quién dice la verdad?...
Poco después fue arrestado en Irán, y las autoridades iraníes han dicho que los norteamericanos tenían razón: el caso de Amiri fue el de un intento de deserción y que, a pesar de lo que él había dicho, lo tenían bajo la lupa por ser un espía. Lo han juzgado y lo han ahorcado el miércoles pasado.
¡Increíble! EE.UU., para defenderse de ello han dicho que había sido él el que se había acercado a ellos para contarles.
¡Cómo están de “deterioradas” las relaciones humanas! Hay que ver cómo –de repente- después de haber sido recibido como un héroe nacional porque no había dicho nada a los EE.UU., a raíz del comentario de los norteamericanos sobre que había ido allí voluntariamente a informarles, ha sido ejecutado.
Como dice el refrán: “muerto el perro se acabó la rabia”. Lo que pasa es que Amiri no era un perro (con todo el respeto para los canes); era miembro de una especie, la humana, que más cruel es difícil de ser.
Buen viaje, señor Amiri.