COLMO DE LA LEY: PRIMERO RECONOCEN SU TRIUNFO Y LUEGO CANCELAN A SU PARTIDO
El tribunal electoral suspende al Movimiento Semilla, el partido que ganó las elecciones en Guatemala En la misma jornada en la que se oficializó el triunfo de Bernardo Arévalo, la autoridad electoral canceló provisionalmente a su partido, una jugada promovida por la Fiscalía, que persigue a opositores Las autoridades
El tribunal electoral suspende al Movimiento Semilla, el partido que ganó las elecciones en Guatemala
En la misma jornada en la que se oficializó el triunfo de Bernardo Arévalo, la autoridad electoral canceló provisionalmente a su partido, una jugada promovida por la Fiscalía, que persigue a opositores
Las autoridades electorales de Guatemala declararon este lunes la validez de la segunda vuelta electoral del pasado 20 de agosto que ganó el Movimiento Semilla y adjudicaron los cargos de presidente y vicepresidente electos al sociólogo Bernardo Arévalo de León y a la científica y docente universitaria Karin Herrera Aguilar. La oficialización de los resultados es un contrapunto en la jornada, ya que el partido que venció en las urnas con el 61% de los votos válidos y con un discurso de rechazo a la corrupción, ha quedado suspendido de forma provisional.
El Registro de Ciudadanos, un órgano dependiente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), suspendió este lunes la personería jurídica del partido Movimiento Semilla, como lo ordenó el juez penal Fredy Orellana, designado por Estados Unidos como un actor corrupto y antidemocrático. Según expertos consultados por EL PAÍS, la decisión no afectará al nombramiento de Arévalo como presidente, si bien desgastará a los equipos legales de su partido y generará mayor incertidumbre en un país afectado en los últimos años por un auge del autoritarismo y la persecución de las voces críticas contra la corrupción. El presidente electo, que ganó los comicios del 20 de agosto frente a la ex primera dama Sandra Torres, ilusionó a la mayoría del electorado guatemalteco con un firme mensaje anticorrupción.
Hasta ahora, la autoridad electoral se había negado a aceptar la orden de un juez penal, acusada como ilegal y una intromisión en las funciones del TSE. Mucha agua ha corrido desde el 21 de julio, cuando el registrador Ramiro Muñoz se negó a cumplir una orden que el ministerio público promovió por supuestas falsificaciones en el proceso de adhesión de simpatizantes para conformar el partido político por considerarla ilegal. La semana pasada, el ministerio público anunció una causa penal contra Muñoz y ha solicitado despojarle de inmunidad para procesarlo por anomalías en la inscripción del partido que postulaba a la presidencia al finquero Carlos Pineda.
Varios juristas acusaron la ilegalidad de la orden del juez Orellana porque la ley electoral establece que ninguna organización política se puede cancelar durante un proceso electoral. En su resolución, el registrador expone que, como la segunda vuelta se desarrolló el 20 de agosto, ya no hay ningún impedimento para cumplir con la orden del juez Orellana y que deja sin partido al presidente electo, Bernardo Arévalo. Semilla puede ahora promover un recurso de nulidad ante el tribunal electoral, por lo que los magistrados evitaron emitir alguna opinión sobre el tema.
Arévalo es el presidente electo y la suspensión del partido “no tiene ninguna afectación”, le dijo a ELPAÍS el abogado Oswaldo Samayoa. En el plano político, suma más desgaste tanto para sus equipos legales como para la opinión pública que tome por válidos los señalamientos de la Fiscalía, opina el politólogo Luis Mack.