¿CÓMO SE SUICIDAN EN LA CÁRCELES ESPAÑOLAS?
“Prisiones extrema la vigilancia en las cárceles tras la muerte de ocho presos en cuatro días”. “Instituciones Penitenciarias ordena incrementar el control a los internos con tendencias suicidas y sobre el tráfico de drogas para evitar muertes por sobredosis. Los ocho fallecimientos registrados en las cárceles española
“Prisiones extrema la vigilancia en las cárceles tras la muerte de ocho presos en cuatro días”.
“Instituciones Penitenciarias ordena incrementar el control a los internos con tendencias suicidas y sobre el tráfico de drogas para evitar muertes por sobredosis.
Los ocho fallecimientos registrados en las cárceles españolas durante los cuatro días del último puente de la Constitución han llevado a Instituciones Penitenciarias a dictar una orden interna para que los centros extremen las medidas de vigilancia tanto sobre los presos que muestren riesgo de autolesionarse como para evitar el tráfico de estupefacientes dentro de las cárceles. En el documento, Prisiones asegura ser “consciente” de la mortalidad asociada al consumo de drogas y del “preocupante aumento” de las tendencias suicidas.
En lo que va de año, han muerto 132 reclusos en las cárceles dependientes del Ministerio del Interior —Cataluña es la única
comunidad con las competencias transferidas— y otros 50 presos fallecieron mientras estaban ingresados en hospitales para tratar sus dolencias. Del total, 77 murieron de muerte natural, 53 por las llamadas sobredosis en el consumo de droga y 41 por suicidios. En 2018, el número total de fallecimientos se había disparado a 210, según los datos oficiales.
Esta última cifra había llevado a Prisiones a elaborar en los últimos meses una campaña que puso en marcha el pasado 18 de diciembre para prevenir la entrada de droga en los centros penitenciarios tras constatar que uno de cada cinco reclusos fallecidos por sobredosis se acababa de comunicar con sus familiares o regresaba de un permiso, donde había conseguido la sustancia estupefaciente que le había causado la muerte.
Además, las cifras de incautaciones dentro de las cárceles se han incrementado a pesar de que el número de presos ha descendido de manera significativa en los últimos años: de 4.500 intervenciones de droga en 2012 se ha pasado a más de 5.100 en 2018 a pesar de que había 10.000 reclusos menos. Prisiones decidió por ello desplegar el pasado junio unidades caninas en el interior y los accesos de cinco cárceles.
En concreto, pide que se efectúen cacheos integrales, que incluyen el desnudo, sobre aquellos reclusos que “tuvieran previsto disfrutar de comunicaciones vis a vis [con contacto físico] sobre los que existen antecedentes o sospechas de tráfico de droga”. También requiere que se tomen las medidas de control “que las circunstancias aconsejen” sobre los aquellos visitantes que comunican con ellos. Como segunda medida, pide reforzar el control sobre los reclusos “que regresan de permiso y se sospecha que pueden aprovechar su disfrute para introducir drogas y otras sustancias prohibidas en el establecimiento”.
https://elpais.com/politica/2019/12/27/actualidad/1577452108_336905.html