CONDENAS DEL 'CASO COOPERACIÓN'
Había una vez un consejero del expresidente de la Generalidad Valenciana, Francisco Camps (PP) , que en su tiempo fue miembro del PSOE, que lo dejó, y que luego volvió... Rafael Blasco Castany. Por fin culmina todo el proceso del 'caso Cooperación' -en el que fue imputado como presunto autor de seis delitos (fraude de

Había una vez un consejero del expresidente de la Generalidad Valenciana, Francisco Camps (PP), que en su tiempo fue miembro del PSOE, que lo dejó, y que luego volvió... Rafael Blasco Castany.
Por fin culmina todo el proceso del 'caso Cooperación' -en el que fue imputado como presunto autor de seis delitos (fraude de subvención, prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y falsedad documental) cometidos durante su etapa como consejero de Solidaridad y Cooperación en la comunidad autónoma valenciana- y, en principio, ha sido condenado a la pena de 8 años de prisión y a 20 años de inhabilitación absoluta para ejercer cualquier cargo público.
Este señor y su equipo -otras ocho personas, seis de las cuales tenían cargos en la Consejería- han sido condenados en total a 43 años de prisión y 47 años de inhabilitación por haber desarrollado una trama que, partiendo de la cúpula directiva de la Consejería de Solidaridad y Ciudadanía de la Comunidad Valenciana, recogía los dineros que se otorgaban para proyectos solidarios en América, África y Asia, y los desviaban a través de una fundación para quedarse con ellos.
Esos fondos estaban destinados, por ejemplo, para construir un hospital en Haití -9 millones de euros-, o para construir pozos en Nicaragua -1,8 millones de euros-. El fraude en los proyectos nicaragüenses -donde sólo llegaron 43.000 euros- fue el origen del proceso judicial. Todos esos fondos fueron utilizados, entre otras cosas, para la compra de pisos y plazas de garaje en Valencia...
Este señor, el otrora todopoderoso consejero durante muchos años en la Comunidad Valenciana, actualmente era diputado en Les Corts Valencianes, pero ha anunciado que renunciará a su escaño de forma inmediata -¡ya es algo!- aunque, por supuesto, ha declarado que todo es mentira y que él y los otros condenados van a recurrir la sentencia e incluso pedir el indulto.
¡Es difícil asimilar una cosa como este caso!... Recoger el dinero destinado a África, América y Asia para, entre otras cosas, paliar las dificultades de salud y otras -después del terremoto de Haití, por ejemplo-, y quedarse con él, y comprar pisos... ¡Hay que ser...!
Están saliendo a la luz pública unas historias inconcebibles. ¡Esto ya es demasiado, demasiado, demasiado...!