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CUBA: “NOS ESTAMOS MURIENDO”.. GRAVE CRISIS SANITARIA…. ADEMÁS

Mientras en el país vecino: “ Nos estamos muriendo”: Cuba se hunde en una gran crisis sanitaria entre falta de medicinas y diagnósticos falsos Los hospitales están colapsados y los fallecidos aumentan por día. Cuba atraviesa una crisis sanitaria de “arbovirosis combinada” que incluye dengue, chikungunya, oropouche y ot

Mientras en el país vecino:

Captura de pantalla 2025 12 06 a las 19.34.43Nos estamos muriendo”: Cuba se hunde en una gran crisis sanitaria entre falta de medicinas y diagnósticos falsos

Los hospitales están colapsados y los fallecidos aumentan por día. Cuba atraviesa una crisis sanitaria de “arbovirosis combinada” que incluye dengue, chikungunya, oropouche y otros virus respiratorios

JLP Increíble, ¿no?, que lo que era una referencia médica de la revolución ahora esté así.

Mercedes Interian no podría sostener un vaso de agua porque se le caería al suelo, como si cargara plomo entre las manos. Ya pasaron la fiebre y los vómitos, ya se esfumaron las diarreas y los dolores de cabeza. Ahora, que parece que no se va a morir, lo que más teme Mercedes es a quedar encorvada. Ella, una mulata presumida y fuerte de 57 años, que ahora no da un paso si no se apoya de un palo de escoba. “Somos unCaptura de pantalla 2025 12 06 a las 19.38.45 pueblo jorobado, buscando qué comer”, dice entrecortando la voz por la falta de aire y los dolores, tirada en el sofá de su casa en El Cerro, en La Habana. “Aquí nadie está derecho, esto te entumece los dedos, los tobillos, las rodillas… Somos un ejército de zombies”.

Cuba es hoy un país de enfermos que no saben exactamente qué es lo que padecen. De gente contagiada por “el virus”, ese fantasma siniestro que recorre toda la isla y que ha dejado a sus habitantes como una tropa diezmada por la enfermedad. Primero llegan las altas fiebres, a algunos se les colorea de pintas rojas la piel, a otros se les descama. Vienen los vómitos, las diarreas y la cefalea. Después se hinchan las manos y rodillas. Apenas pueden apoyar la planta de los pies y hay quien no ha vuelto a caminar más. Si alguien cojea, lo más seguro es que tuvo el virus. Si arrastra las piernas, tuvo el virus. Si se queja de las articulaciones, se enfermó también. Amanece y en los barrios cubanos, según cuentan, sólo se oye decir: “Me duele aquí, me duele allá, hoy estoy un poco mejor, o no pude levantarme de la cama. Así están todos los vecinos, es lo que repiten diariamente”, asegura Maidelys Solano, de 38 años, quien pasó el virus en su casa de Bayamo, donde también se contagiaron sus dos hijos, su padre y los sobrinos.

Captura de pantalla 2025 12 06 a las 19.39.32Difícilmente una familia en Cuba escape de no haber tenido en casa un enfermo a causa de la crisis epidemiológica en la que está hundido el país.

Pero lo que resulta alarmante fue la cifra de 33 muertos que, a inicios de semana, el Gobierno se vio obligado a reconocer, entre ellos 21 menores de edad, la población más afectada por estas arbovirosis junto a los adultos mayores. “Hay muchos niños de un mes de nacidos que han muerto, también de entre 2 y 4 años, además de muchos jóvenes, porque el vómito y las diarreas los deshidratan, llegan al hospital ya colapsados”, aseguró a El PAÍS en condición de anonimato una trabajadora del Instituto de Hematología e Inmunología de El Vedado.

La oficialidad cubana, que se resiste siempre a reconocer cualquier catástrofe, se había negado a aceptar que se tratara de una debacle sanitaria, insistiendo en que eran enfermedades comunes para los isleños, acostumbrados al calor del verano y a los aguaceros torrenciales del trópico. “Ni son nuevas, ni son raras, ni son desconocidas”, dijo en octubre el ministro del MINSAP, José Ángel Portal Miranda. Luego trató de despejar cualquier rumor, ante las innumerables denuncias de personas fallecidas: “Nadie puede esconder una epidemia ni los muertos”, sostuvo.Captura de pantalla 2025 12 06 a las 19.39.41

Para ese entonces, en la provincia de Matanzas la gente se quejaba de los altos contagios y de no saber exactamente cuál era esa enfermedad “rara” que tenían. Aunque hoy, con los hospitales y las morgues desbordadas, se les complica maquillar la evidencia, los cubanos aseguran que en realidad los decesos y pacientes enfermos son muchos más que los que el Estado admite públicamente.

La manera que se ha agenciado el Gobierno para disfrazar las cifras es emitiendo actas de defunción que ignoran las muertes por arbovirosis. “Los médicos ponen que fallecieron de un infarto, cualquier cosa menos del virus”, asegura la trabajadora del Instituto de Hematología e Inmunología. Solano, en cuyo barrio al oriente del país han muerto varias personas en las últimas semanas, dice que en los centros médicos lo justifican con otros padecimientos de base como la diabetes, la neumonía o la hipertensión. “Pero en mi localidad sí hay varias personas que han fallecido por paros respiratorios o por deshidratación”, sostiene.

CUBA 0Sin medicamentos ni comida

Al Gobierno cubano no le ha quedado otra opción que reconocer la “situación epidemiológica nacional” que tiene a los cubanos en vilo. El panorama es tan crítico que algunos han apelado a la comunidad internacional para que no deje que el barco epidémico en que se ha convertido el país se hunda con sus millones de habitantes dentro. Aunque los funcionarios que aparecen en la televisión se han encargado de restarle importancia al asunto, insistiendo en que no es un brote exclusivo de Cuba, sino que ha atacado con fuerza a países como Brasil o Colombia, lo cierto es que la crisis sistémica en la que sobreviven los cubanos empeora el manejo de la enfermedad.

Mercedes Interian asegura que ha tenido que automedicarse con plantas medicinales, a causa de la ausencia de fármacos en un país donde falta el 70% de los medicamentos que necesita la población. Entonces ella pone agua a hervir y le agrega hojas de orégano, un diente de ajo, cuatro clavos de olor, y se toma ese brebaje en las mañanas y las noches. “La verdad es que no sabemos cómo combatirlo”, dice. “Te mandan para la casa, con reposo absoluto. Estamos desprotegidos en todos los sentidos. Ni siquiera sabemos qué tenemos de verdad”.CUBA 2

Varios cubanos entrevistados han mostrado, además, preocupación por la recuperación, que viene de la mano de una buena dieta alimenticia . Una guía nutricional a la que tuvo acceso EL PAÍS, puesta a circular por el Instituto Pedro Kourí (IPK), el máximo centro de investigación de enfermedades infecciosas, comunica que el chikungunya consume las reservas de hierro, disminuye la albúmina y otras proteínas, eleva la proteína C reactiva, entre otros factores que debilitan el sistema inmune. Por tanto, dicen, es importante ingerir huevo, yogures, sueros lácteos, pescados como el salmón, atún o sardinas, vegetales, frutos secos y ciertos granos. La mayoría de estos productos son inaccesibles para gran parte de la gente. “La comida del cubano hoy es picadillo y arroz, y malamente una vianda, es imposible”, dice Mercedes Interian. “Aquí no se come proteína en el año, solo lo hace el que puede, y sin una buena alimentación el virus ataca con más fuerza”.

https://elpais.com/america/2025-12-06/nos-estamos-muriendo-cuba-se-hunde-en-una-gran-crisis-sanitaria-entre-falta-de-medicinas-y-diagnosticos-falsos.html

JLP ahí está. La crónica es más larga pero nos da una muestra