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DESARTICULADA EN ESPAÑA UNA RED EXPORTADORA DE HARINAS CÁRNICAS

Una noticia ‘made in Spain’. Como ustedes saben, desde el año 2000 (en el que se descubrió la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o de ‘las vacas locas’ , que se transmite a los humanos), todas las harinas derivadas de animales fueron absolutamente prohibidas , pero… Ha sido desarticulada una red que exportaba harinas cárn

Una noticia ‘made in Spain’.

Como ustedes saben, desde el año 2000 (en el que se descubrió la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o de ‘las vacas locas’, que se transmite a los humanos), todas las harinas derivadas de animales fueron absolutamente prohibidas, pero…

Ha sido desarticulada una red que exportaba harinas cárnicas para piensos de animales de manera fraudulenta.

Exportaban a gran escala con un producto vetado a rajatabla en la UE: harinas cárnicas para piensos animales, prohibidas desde hace 14 años por considerarse causantes de la enfermedad de las vacas locas. Un negocio sin escrúpulos, con consecuencias peligrosas para la salud pública, que les reportó unos 23 millones de euros que acabaron en una cuenta de un banco suizo. La Guardia Civil ha informado este miércoles de la desarticulación de esta gran trama y la detención de sus tres principales cerebros, además de la imputación de otras 68 personas. Se les acusa de delitos contra la salud pública, falsedad documental, estafa contra la hacienda pública, contrabando y asociación ilícita.

El epicentro de la trama estaba en Minglanilla, una pequeña localidad de la provincia de Cuenca. Los responsables de la empresa Alimentos Pet Food SL, transportaba hasta allí subproductos animales (restos de sacrificios, huesos, gallinaza, grasa de pollo y otros residuos cárnicos) que recogían de un vertedero compinchado y fabricaban las harinas. De ahí la mercancía se enviaba, con la complicidad de una empresa de transportes, al puerto de Valencia y otros de Italia y Chipre para ser exportada a países de fuera de la UE, principalmente Asia y África, camuflada como si fuera abono, fertilizantes o cereales. La red creó una empresa en Chipre para falsificar la documentación de la harina y venderla desde allí y fundaron otra compañía en Panamá para emitir facturas. En total, desde 2009 exportaron 139.000 toneladas de un producto que legalmente debería haber sido incinerado o tratado en una planta de procesamiento de residuos.

Pero esto no es nuevo. Hace poco más de un mes la Guardia Civil detuvo a una docena de directivos, propietarios y trabajadores de varias empresas de transformación de subproductos cárnicos de Andalucía, Extremadura y Cataluña por el presunto uso de harinas prohibidas en la elaboración de piensos de animales. El caso, que está ahora en los juzgados, ha salpicado a un alto cargo de la Junta de Andalucía, el jefe de Sanidad Animal en Sevilla, por excederse en sus funciones y firmar permisos de exportaciones de piensos a Dasy, una de las empresas implicadas en la trama, sin tener esas competencias.

Otro caso reciente es el que destapó también la Guardia Civil en enero del año pasado en Galicia. La red estaba formada por varias empresas que trabajaban para Ayuntamientos, clínicas veterinarias y mataderos en la recogida de perros abandonados y cadáveres o restos animales y que enviaban parte de estos residuos a una fábrica en Salamanca que fabricaba piensos.

Esto es muy grave. Es un atentado contra la salud pública de una gran magnitud. Lo más grave de todo es que ese pienso lo compren desde Asia y desde África, sabiendo las gravísimas repercusiones que van a tener.¡Y está aquí al lado!, ¡en un pueblo de Cuenca!

Nos alegramos de que hayan desmantelado este asunto.