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DESARTICULADA UNA RED INTERNACIONAL DE TRÁFICO DE ALIMENTOS FRAUDULENTOS

En España desmantelan una red de fraude de alimentación que actuaba entre Barcelona y La Toscana. Se dedicaba a vender pescado congelado como si fuera fresco, y el fresco lo camuflaban. Dos empresas italianas y una española estaban aliadas en el fraude : una italiana de la región de Romagna vendía a otra de Arezzo (Tos

En España desmantelan una red de fraude de alimentación que actuaba entre Barcelona y La Toscana.

Se dedicaba a vender pescado congelado como si fuera fresco, y el fresco lo camuflaban.

Dos empresas italianas y una española estaban aliadas en el fraude: una italiana de la región de Romagna vendía a otra de Arezzo (Toscana) el pescado congelado, que a su vez se lo vendía a una tercera ubicada en Barcelona. Cuando la mercancía llegaba a Cataluña, era descongelada y vendida otra vez a Arezzo, pero ya como pescado fresco. De vuelta en Italia, se le aplicaba un producto químico prohibido en la UE llamado Whitech-2 para darle brillo y poder venderlo luego a los supermercados como recién capturado -este producto, según dicen, no perjudica la salud, y lo que hace es dar buen aspecto al pescado o la carne y les hace parecer frescos-. La Guardia Civil española y los Carabinieri italianos les han confiscado 30 toneladas en la llamada operación 'Pulpo V'.

Esta operación no ha sido la única realizada, en la gran operación internacional denominada 'Opson III' -tomando el nombre de 'opson' que es alimento en griego-, la Unidad contra el Tráfico de Productos Ilícitos y la Falsificación de Europol ha incautado 1.200 toneladas de alimentos ilícitos y medio millón de bebidas falsas en 33 países, entre ellos España.

En nuestro país se incautaron entre otras cosas 4,5 toneladas de caracoles, que una red criminal de Burriana (Castellón) vendía a criaderos de helicicultura y a comerciantes los cuales los mezclaban con caracoles criados legalmente para darles apariencia legal e introducirlos en el mercado. Esta noticia de los caracoles podría parecer de 'chufla', pero es bien cierta.

¡Increíble!