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DESDE FUERA NO SE VE, SEÑOR DON REY

No hay que irse más allá de nuestras fronteras para encontrar un discurso absolutamente demagógico. Anoche nos quedamos absolutamente atónitos cuando en el discurso del Rey Don Juan Carlos. Apoyado y sentado en una mesa, -recordándonos la figura de John Wayne- . Señor Don Rey ,

No hay que irse más allá de nuestras fronteras para encontrar un discurso absolutamente demagógico.

Anoche nos quedamos absolutamente atónitos cuando en el discurso del Rey Don Juan Carlos. 

Apoyado y sentado en una mesa, -recordándonos la figura de John Wayne-. Señor Don Rey, con todos los respetos que usted se merece (como cualquier persona)... Tantos asesores y tantas cosas, ¡podrían haber buscado otra postura!, la cual, evidentemente, es debida a su operación, de la cual no hay que avergonzarse, y no tiene que pedir perdón -como lo hizo absurdamente por cazar un elefante-. Algo que no olvidaremos nunca: cómo un Rey pide perdón a un país, estando legalmente capacitado para dicha caza, y decir que no lo va a volver a hacer... ¡Vamos!, por favor, por favor... Pero, ¡bueno!, "agua pasada no mueve molino"). Verlo ahí recostado sobre la mesa nos dio, pare empezar, una sensación rara.

Después... lo que dijo se resume en "hay que recurrir a la Alta Política"...

En el discurso -que me querían hacer leer los compañeros a raja tabla, y que yo he leído sesgadamente-, hay dos cosas muy significativas sobre la "alta política":

Resarce a la clase política, lo cual nos parece una medida inteligente por parte de sus asesores, porque -tal como hemos dicho aquí, en este programa- España está en una grave, gravísima crisis en la que nadie hace caso a nadie, y cada uno hace lo que cree conveniente. Esto es una crisis política. Desde el principio del Gobierno, éste no hace caso al Tribunal Constitucional; el gobierno de Cataluña no hace caso al gobierno central... y así sucesivamente. Entonces, el Rey hace todo su discurso en base a la clase política. ¡Claro!, lo hace para recuperarla porque, en definitiva, con ello recuperaría a su Casa Real, a la Monarquía. Esto por una parte, es decir, defender sus propios intereses, ¡sin más!

►Y la otra parte es que él habla -como ya dijo e otra ocasión, al estilo de "desde fuera las cosas se ven mejor"-. Él no habla de España, él habla de lo bien que se ve España desde fuera... Señor Rey, desde fuera:

  • Desde fuera no se ve el 15-M.
  • Desde fuera no se ve la constante y permanente amenaza de ETA, por supuesto.
  • Desde fuera no se ven los 6 millones de parados. ¡Ni una sola palabra a los parados!
  • Desde fuera no se ven las 2 huelgas generales.
  • Desde fuera no se ven las 5 elecciones -de diferente naturaleza- que se han producido en España.
  • Desde fuera no se ve el triste acontecimiento de las personas que se han suicidado porque han perdido su casa.
  • Desde fuera usted no ve la grave crisis, no solamente en economía general, sino en la destrucción de empresas y empleo que se produce diariamente.
  • Desde fuera, evidentemente usted no ve (porque usted hizo su discurso desde fuera), que el poder adquisitivo de los españoles no está bien.
  • Desde fuera no se ve que no se ha invertido nada en investigación y desarrollo.
  • Desde fuera usted tampoco ve que los jóvenes españoles se van, se van y se van, y se van...
  • Desde fuera no se ven los comedores de Cáritas y demás, llenos.
  • Y desde dentro usted no ha visto, ni ha dado ni una sola palabra de consuelo a aquellos que han perdido su trabajo.

Como él dice: "desde dentro a veces da asco ver España"... Pues claro, ¡usted ha dado el discurso desde fuera!

Señor Rey, si es usted realmente Rey de España, al menos debería tener unas palabritas -unas pequeñas palabritas- para esas graves consecuencias en las que:

  • Desde fuera no se ve que los pensionistas tienen que mantener a toda su familia.
  • Y que, encima, desde fuera tampoco se ve que el próximo año el poder adquisitivo de las pensiones va a bajar, pero va a subir el gas, el teléfono, la luz...

Desde fuera, claro, no se ve nada de eso. Desde fuera se ve, como ha hecho usted, la "alta política": hay que hacer alta política.

Y desde dentro, nadie ve -los políticos más reseñables como los del Partido Popular (PP), Partido Socialista O... 'lo que sea' Español (PSo...E)- no dicen ni una palabra, ni una palabra de remarcar de ello.

Pero nosotros sí hemos tenido que decir, y hemos dicho ya muchas cosas: todo eso que desde fuera, efectivamente, no se ve. Da gusto ver España desde fuera, pero desde dentro -que es desde donde se supone que usted ha hecho el discurso- debería haberlo visto.

Y está bien que usted haga unas loas a los políticos de "el país" y "el mundo" -como si se refiriera al diario El País, y al otro diario El Mundo-, "España" parece que no existe, ¿verdad?

Nos duele que usted tampoco haya hablado de su salud, por ejemplo. Decimos y suponemos que el país que usted regenta como Jefe de Estado está interesado por su salud, ¡es lógico por su cargo! Pues no ha dicho ni una palabra al respecto. Usted gastó muchas bromas con respecto a que iba a ir "al mecánico" a la "puesta a punto", pero después no ha dicho ni una sola palabra -mostrándose sentado apoyado encima de una mesa-. Podría haber empezado diciendo: "Como ven, todavía me estoy recuperando, y no me puedo sentar". Tanto que hablan y dicen que es usted muy campechano, ni siquiera ha mostrado su "campechanismo"...

Así como el año pasado dijo que "la ley es igual para todos" -refiriéndose a Urdangarín-, usted no ha dicho ni una sola palabra de ese desfalco que se sigue viendo cada día que hay más y más. Usted no ha dicho ni una sola palabra -y eso es grave- del fraude bancario que hay en España. ¡Ni una sola palabra!

¡Nos parece que ignora!... 

Usted debe vivir en otro país, en el Palacio de la Zarzuela -República Independiente-, y ha hablado para los que defienden esa república independiente: los políticos, que están absolutamente deteriorados -pero absolutamente deteriorados-. ¡Para ellos sí ha hablado!

Pero lo triste es que usted ha comunicado todo eso a los que sí estamos viviendo en España. Al oírlo, nos da mucha vergüenza, mucha pena.

¡Ni una sola palabra de consuelo!

Por favor, ¿se ha enterado usted de que para ir en ambulancia hace falta pagar 3 euros?, ¿y de que los enfermos crónicos que tienen que moverse deben pagar 60 euros?

¿Ha escuchado usted que la Sanidad Pública se manifiesta todos los días?, ¿y que ya ha habido varios paros severos?, ¿Qué se han aplazado miles de intervenciones quirúrgicas? ¿Sabe usted que la Sanidad Pública está muy grave en España?

Claro, quizás usted no conoce la Sanidad Pública, pero ¡debería saber algo! Debería decir algo a los enfermos que difícilmente pueden pagar sus medicinas.

Vive Usted en España, señor Don Rey Juan Carlos -aunque nació en Italia-…

Usted habla de la Política -con mayúsculas- para superar la crisis, pero el español de a pie ahora está pensando en "a ver si le toca la lotería del Sorteo del Niño"... Como a la mayoría no nos ha tocado "el gordo de Navidad", pues esperamos que nos toque "el niño".

Triste, terrible, pero cierto. Usted se ha olvidado de los españoles, y ha hablado de especulaciones.