DINAMARCA REDUCE UN 25% EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS
Dinamarca ya ha conseguido reducir a un 25% el excedente de alimentos que se compraban, se tenían, y no se consumían. Aunque el despilfarro alimentario suele estar mal visto socialmente, y a menudo es una de las primeras lecciones aprendidas en el hogar, los malos hábitos superan las buenas intenciones. El esfuerzo inv
Dinamarca ya ha conseguido reducir a un 25% el excedente de alimentos que se compraban, se tenían, y no se consumían.
Aunque el despilfarro alimentario suele estar mal visto socialmente, y a menudo es una de las primeras lecciones aprendidas en el hogar, los malos hábitos superan las buenas intenciones. El esfuerzo invertido en los últimos cinco años ha dado sus frutos: han reducido en un 25% el desperdicio gracias al tirón popular del movimiento encabezado por la plataforma Stop Spild Af Mad (freno al desperdicio de comida, en danés).
Con las hojas verdes de la zanahoria puede hacerse pesto. Las de los rabanitos, bien lavadas y marinadas, sirven para ensalada. Asadas al horno, las que rodean los floretes de la coliflor quedan sabrosas y crujientes. Estas recetas no son nuevas, pero sus ingredientes suelen acabar en la basura porque no parecen comestibles. Forman parte del 30% de la comida producida en el mundo —y del 25% del agua utilizada para su cultivo— que desechamos sin miramientos.
Nada menos que un tercio de los alimentos.
¡Enhorabuena a los holandeses! Siempre dando muestras de ecuanimidad y de criterio.