DON JUAN CARLOS Y LA REALIDAD DE LAS PALABRAS
Don Juan Carlos I se va otra vez de viaje, esta vez a funeral de Fidel Castro. Esto es increíble. Primero va a los Emiratos Árabes Unidos (a poner un medalla a alguien) a un país, obviamente, dictatorial total; después se va, por supuesto, a la carrera de Abu Dabi (que no se la puede perder), dictadura total; y ahora s
Don Juan Carlos I se va otra vez de viaje, esta vez a funeral de Fidel Castro.
Esto es increíble. Primero va a los Emiratos Árabes Unidos (a poner un medalla a alguien) a un país, obviamente, dictatorial total; después se va, por supuesto, a la carrera de Abu Dabi (que no se la puede perder), dictadura total; y ahora se va a Cuba, dictadura total…
(Es curioso, hemos leído en algunas notas de prensa (que ha estado salpicada de comentarios) que Fidel Castro no era un dictador. Esa palabra se aplica a otro tipo de personajes, pero él no reúne las características de un dictador sino de un gobernante, así pasará a la historia.
Nos hemos quedado un poco… así. A la historia pasamos todos; unos son recordados por muchos, y otros son recordados por pocos, y algunos son recordados por nadie. Pero… ¿Qué no era un dictador? De verdad, nos ha sorprendido, teniendo en cuenta la definición de ‘dictadura’ por parte de la Real Academia Española, y de lo que se entiende por ‘dictador’, sea d un lado o sea de otro.
En fin, esto es un comentario al margen).
Claro, el partido Ciudadanos se ha quejado y ha dicho que debería ir alguien de menor alcurnia –nunca mejor dicho- puesto que es dar un ‘homenaje a’… Pero, claro, no puede ser porque... Lo que ha dicho Felipe VI: sintiendo mucho lo que ha ocurrido, tal y cual, pues es imposible (la tradicional amistad de Cuba… recuerden los puros Cohiba que le mandaba Fidel Castro a Juan Carlos I…).
Nosotros siempre nos hemos llevado bien con… ¡A lo mejor los de Emiratos, Abu Dabi y esos, tampoco son dictadores! Pues nada… Imagínense: siempre con el rey de Marruecos… (¡Madre de Dios!). Pero, bueno, ¡ahí está!
Cada vez las noticias se van haciendo más resbaladizas y escurridizas, y llegará un momento en que cuando digamos algo, con algunas palabras, y nos dirán “Eso no es cierto; el azúcar en exceso no perjudica la salud”, “Pero hombre, sí parece ser que ha habido estudios que indican que el azúcar en exceso perjudica la salud”, “No hombre, no. Se trata de que si caes en una marmita de azúcar y te atragantas con ella, entonces sí perjudica la salud”… Es decir, darle una vuelta. Como: ahora se llaman “migrantes”; no son emigrantes, no son inmigrantes. Igual que cambiaron “hambre” por “inseguridad alimentaria”…
Pues ahora toca esto. Bueno, dentro de no mucho, a este paso, las noticias que leamos, las cosas que se escriban, nada -o sí- tendrán que ver con la realidad, pero… no se sabrá con qué realidad.