ECUADOR SIGUE EN SU ESPIRAL DE VIOLENCIA
Recogemos la noticia del diario El País: “Violencia sin freno en Guayaquil, la ciudad fantasma donde el ejército vigila los tatuajes. La ola de violencia que sacude la ciudad más poblada de Ecuador cierra durante unas horas los comercios y recluye a la gente en sus casas. Llevar un determinado dibujo en la piel equival
Recogemos la noticia del diario El País:
“Violencia sin freno en Guayaquil, la ciudad fantasma donde el ejército vigila los tatuajes. La ola de violencia que sacude la ciudad más poblada de Ecuador cierra durante unas horas los comercios y recluye a la gente en sus casas. Llevar un determinado dibujo en la piel equivale a pertenecer a una banda criminal.”
Esto es fuerte.
“En la ciudad de Guayaquil, la violencia desenfrenada ha convertido las calles en una ciudad fantasma, donde la presencia de tatuajes puede convertir a las personas en sospechosas. La situación en la ciudad es cada vez más alarmante, con un aumento significativo de crímenes violentos y delitos relacionados con pandillas.”
“Según fuentes locales, la falta de presencia policial y la debilidad del sistema judicial han contribuido al crecimiento de la violencia en Guayaquil. Esto ha llevado a que los residentes vivan bajo el temor constante de convertirse en víctimas de la delincuencia. La presencia de tatuajes se ha convertido en un factor de riesgo adicional, ya que algunas pandillas utilizan los tatuajes como símbolos de lealtad y afiliación.”
En otros medios de prensa nos dicen:
“Ecuador intenta recuperarse de una reciente ola de violencia que llevó al gobierno a lanzar una ofensiva militar contra las bandas criminales que operan en el país. Los hechos de violencia comenzaron a principios de esta semana en prisiones de todo el país, cuando los soldados irrumpieron en un complejo penitenciario tras la desaparición de Adolfo Macías, líder de la banda criminal Los Choneros, de su celda.”
“Los reclusos tomaron como rehenes a los guardias de la prisión, y decenas de detenidos escaparon, incluyendo a otro prominente líder criminal. La violencia se extendió rápidamente a ciudades y pueblos, donde las bandas de drogas operan sin control. La gravedad de estos eventos ha impulsado al presidente Daniel Noboa a declarar un "conflicto armado interno", asignando al ejército la tarea de "neutralizar" a las dos docenas de pandillas identificadas ahora como "organizaciones terroristas".
“Ante esta espiral de violencia, las autoridades, lideradas por Noboa, han respondido con firmeza. Se ha declarado un estado de emergencia de 60 días, movilizando al ejército y designando a 22 bandas de narcotraficantes como grupos terroristas. Entre ellos, destacan Los Choneros y Los Lobos, cuyos líderes se fugaron recientemente de la cárcel. Estas medidas radicales reflejan la seriedad con la que el gobierno está enfrentando el desafío planteado por el crimen organizado y el narcotráfico.”
El propio Estado es el que ha gestado las bandas violentas. ¿Cómo han surgido estas bandas? ¿Qué condiciones culturales, sociales, económicas ha gestado el gobierno del país -o los gobiernos- para que surjan estas bandas?
Impresionante. El responsable subsidiario de estas condiciones son los propios gobiernos. No nos engañemos. Estas bandas ejercen un salvajismo brutal, pero el salvajismo que han empleado los gobiernos para ir creando la materia prima que ha dado lugar a las mismas no lo es menos: desconsuelo, hambre, persecución…
“Los reclusos tomaron como rehenes a los guardias de la prisión, y decenas de detenidos escaparon, incluyendo a otro prominente líder criminal. La violencia se extendió rápidamente a ciudades y pueblos, donde las bandas de drogas operan sin control. La gravedad de estos eventos ha impulsado al presidente Daniel Noboa a declarar un "conflicto armado interno", asignando al ejército la tarea de "neutralizar" a las dos docenas de pandillas identificadas ahora como "organizaciones terroristas".