EDITORIAL, 11 DE ABRIL 2016
El Editorial no podía ser otro que el triunfo en el Perú de Keiko Fujimori, la hija del autócrata y actualmente apresado (desde hace 24 años), el ex presidente Alberto Fujimori. La candidata Fujimori acaba de ganar en la primera vuelta de las elecciones por más de un 39% de los votos; el segundo, con más del 23%, ha si
El Editorial no podía ser otro que el triunfo en el Perú de Keiko Fujimori, la hija del autócrata y actualmente apresado (desde hace 24 años), el ex presidente Alberto Fujimori.
La candidata Fujimori acaba de ganar en la primera vuelta de las elecciones por más de un 39% de los votos; el segundo, con más del 23%, ha sido el señor Pedro Pablo Kuczynski.
Casi 23 millones de peruanos fueron llamados a votar en estas elecciones.
Este resultado es noticia porque Keiko Fujimori no solo gana como aspirante a la presidencia sino que, además, el fujimorismo ha conseguido al menos la mitad de los escaños en el Congreso y que el hermano de Keiko (Kenji Fujimori) ha sido el congresista más votado, con lo cual todo hace pensar que van a dominar en el Congreso y la presidencia.
Recordemos que Pedro Pablo Kuzcynski “PPK”, en las pasadas elecciones presidenciales de 2011, quedó en tercer lugar (superado por Keiko Fujimori y Ollanta Humala), y en el balotaje (segunda vuelta) apoyó abiertamente a Keiko Fujimori. Ahora no la puede apoyar, claro está, pero todo hace pensar que los votantes de las otras formaciones (que se van a distribuir entre Fujimori y Kuzcynski), debido a esa mayoría tan significativa de la primera vuelta, van a ir a apoyar a Fujimori.
Verdaderamente resulta difícil ver esta realidad: “tengo a mi padre en la cárcel y yo soy presidenta”… ¿Es la justicia igual para todos?, ¿saldrá el señor Fujimori de la cárcel?... Creemos que sí, porque tampoco estaba muy clara la razón por la cual lo metieron allí (dicho sea de paso), porque por esos mismo motivos que se argumentaron, muchos otros presidentes deberían estar en la cárcel desde hace muchííiíííísimo tiempo.
En fin, no vamos a defender ni a una cosa ni a otra; lo que sí resulta curioso y sorprendente es esta “voluntad popular”, que ha sido tocada en algún sitio de su consciencia. Evidentemente tienen mucho que ver las campañas electorales (la forma de hacerlas), pero no obstante también tiene mucho que ver la memoria (mejor dicho, la “desmemoria”)… Porque Alberto Fujimori ganó la primera vez cuando nadie esperaba que ganara (ni él mismo lo había pensado), democráticamente, pero a partir de ahí ya se hizo un hombre fuerte. Después cometió la torpeza de volver, sin las garantías que a lo mejor le habían dado…. Y nos sorprende que en esta campaña el anti-fujimorismo (que existe y es una parte importante) no haya sido capaz de manejar y hacer ver toda la etapa despótica que tuvo Fujimori (a partir del Autogolpe) para que las personas “piensen”.
Evidentemente, el hecho de que el padre haya tenido un pasado… "mmm"… no inhabilita que los hijos puedan ser diferentes. ¡Claro que no!, por supuesto. Pueden ser (y esperamos que así sea) diferentes. Pero con esto de “la familia” y “la parentela”… ¡a veces se parecen tanto!
No obstante, piensen ustedes por un momento (los que tengan memoria): si un presidente actual inserta un golpe tal a un grupo guerrillero como Sendero Luminoso como cuando secuestraron a las personas de la Embajada de Japón y Fujimori entró a saco después de negociar y renegociar, acabó con todos los terroristas (y con un parlamentario que estaba allí) pero liberando a los demás… Si eso se hace hoy, ese hombre es un héroe. Y, encima, acabar con Sendero Luminoso (y con Abimael Guzmán en la cárcel). ¡Con eso… tiene suficiente!
¿No le dieron el Premio Nobel a Barack Hussein Obama II por mucho menos?... ¡Y asesinó (con premeditación, nocturnidad, alevosía y diurnidad) a Osama Bin Laden!, y le quedan todavía, nada más y nada menos, que más de 90 presos en el “paraíso” (no fiscal, precisamente) de Guantánamo… ¡Qué decir de las cárceles secretas y de la autorización de la tortura!, etc, etc, etc… ¡Y sigue de presidente!
O sea, hablando de crímenes de Lesa Humanidad, habrá que contarlo todo... ¡Fíjense en lo que han hecho los norteamericanos después del 11-S!, (han arrasado Afganistán, han arrasado Irak…). ¿Eso no cuenta?, ¿o qué?
Todo esto es para que ustedes “vean”. Desde luego, la casta de los políticos no es recomendable de cara al futuro. ¡Ojalá se conviertan en otra cosa!, pero… ahora estamos en la “Edad del Hombre Económico”, en la “Edad de la Democracia”, (en la edad de que el que mejor haga la propaganda…).
En la segunda vuelta, más o menos está garantizado que Keiko gane. Le deseamos todo el éxito a Keiko Fujimori.
Por lo menos Ollanta Humala (actual presidente del Perú) no ha hecho ningún ruido. Decían que si tal, que si cual… Nosotros al principio pensábamos que, como militar, iría a coger la corriente chavista, pero… ¡qué va! Dicen que es su mujer la que gobierna y manda… ¡Dicen muchas cosas!, pero… Durante su periodo presidencial (desde 2011) Perú ha crecido enormemente (las construcciones, el desarrollo económico, etc.) por lo que quiera que sea. No obstante, se le ha oído… no poco, sino que ni se le ha oído durante estas elecciones.
En fin, la historia tiene pésima memoria. En cualquier caso, que le vaya todo muy bien a la comunidad peruana del mundo entero. Cualquier elección, en cualquier sitio, nos repercute a todos.