EDITORIAL: 18 años… muerte de niños a tiros en el colegio…. ¿hay esperanza para algo?... creemos firmemente en ella… pero ¡qué difícil!
Y nuestro editorial no puede ser otro que este. Este que nos habla de una matanza en una escuela de Texas 19 niños y 2 profesores asesinados a tiros ¿Cómo puede ser un editorial asi? Es que son una serie de atentados de este tipo que se están sucediendo en EEUU y las cosas son tan dramáticas… era un colegio de niños. R
Y nuestro editorial no puede ser otro que este. Este que nos habla de una matanza en una escuela de Texas 19 niños y 2 profesores asesinados a tiros
¿Cómo puede ser un editorial asi? Es que son una serie de atentados de este tipo que se están sucediendo en EEUU y las cosas son tan dramáticas… era un colegio de niños. Realizado además por alguien del Instituto, un mayor, de 18 años
Matanza en una escuela de Texas: 19 niños y dos profesores asesinados a tiros
La policía de Uvalde abate al supuesto atacante, de 18 años, que irrumpió en el centro de primaria Robb con una pistola y un rifle el último día de clase.
Todavía sin haber digerido la matanza racista de Búfalo, Estados Unidos se ve obligado a mirar de nuevo al oscuro pozo de su historia de violencia. El nombre de Uvalde, una pequeña y tranquila comunidad de 16.000 personas en el centro del Estado de Texas, a pocos kilómetros de la
frontera con México, se suma este martes a una larga lista de los horrores que ha dejado la violencia con armas de fuego en este país. Salvador Ramos, un joven de 18 años de esta misma localidad, irrumpió en la escuela de primaria Robb minutos antes de las 11.30 (hora local) armado con una pistola y un rifle de asalto semiautomático y, según el relato de las autoridades, “comenzó a disparar a quien estuviera en su camino, sin importar si eran niños, maestros o adultos”, antes de ser abatido por la policía en el interior del recinto escolar. El saldo provisional de esta nueva matanza es de 19 niños y dos profesoras muertas. El tirador era alumno del último año del instituto de la misma localidad, muy próximo a la escuela de primaria atacada, donde están escolarizados alrededor de 500 niños de siete a 10 años, la mayoría hispanos.
Era para que fuera una editorial ¿no?
¿Qué será? ¿racismo?... no será posible saber -evidentemente- la causa, no será posible averiguar cual ha sido el motivo. Ya el sujeto ha sido abatido, pero de verdad… es impresionante que pasen, que ocurran estas cosas. Es que nos ponemos un poquito, hasta donde uno se puede poner, en el pellejo de esos padres, de los tutores de esos niños, que tu le has llevado por la mañana a las 9 y a las 12 que te digan… además al principio la policía no permitió que los padres fueran para que no vieran el horror que había allí. Y que te digan que tu niño probablemente está muerto de un disparo o de varios. Esto es demoledor.
Y claro, otra vez a los pobres. Y festejaban el ultimo día de clases… de verdad…
El centro, ubicado en un extenso terreno en un barrio de casas de una sola planta de clase media-baja, solo contaba con tres grados, de segundo a cuarto de educación básica. “Esto es una pesadilla”, ha clamado Mary Schumer, quien fue a esa escuela hace décadas, y este martes estaba de visita en casa de su madre, frente al colegio.
A unas manzanas de allí, Carlos Mendoza, un conductor de camión, observaba en su móvil la última fotografía de su sobrina Emery Joe Garza, de 10 años. La niña sonríe y abraza a su abuelo mientras muestra a la cámara el diploma que recibió por la mañana. Minutos después de aquella ceremonia, Salvador Ramos y su ira irrumpieron en el centro. Emery es una de las víctimas de este sinsentido. Carlos, hablando con un vecino, cuestiona: “¿Cómo es posible que un huerco [chaval] de 18 años pueda comprar armas?”. “Mínimo debería de hacerlo a los 21″, le replica Leo, su vecino.
Mendoza y Leo viven en la calle Díaz, donde se originó la tragedia que ha marcado a esta pequeña comunidad tejana este martes. A escasos metros de ellos vivía el asesino, en una casa que compartía con sus abuelos maternos, Rodolfo y Celia. “No le hacían nada a nadie”, cuenta Leo.
JLP Como es una institución el tener armas para… ¡por favor!. Ya hablan del origen posible de la tragedia.
Según la primera reconstrucción de los hechos, “el sospechoso se vio involucrado en una pelea doméstica con su abuela. Él le disparó a ella”, ha explicado a la prensa el sargento Christopher Olivarez, del Departamento de Seguridad Pública del Estado de Texas. De acuerdo al relato de los testigos, después de disparar a su abuela en la cabeza (que fue evacuada de urgencia al hospital de San Antonio, el mismo al que han sido trasladados los heridos en el tiroteo), Ramos subió a una camioneta negra y condujo escasos metros hasta la escuela. Los vecinos escucharon cómo la camioneta cayó en una zanja frente al centro. El sujeto salió del vehículo y saltó la cerca. Los primeros disparos comenzaron a escucharse minutos antes de las 11.30. Agentes del FBI y de la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas están investigando qué tipo de calibre usó el tirador y cómo tuvo acceso a las armas.
JLP destrozante ¿hay esperanza? Pero ¿hay esperanza para algo?. La pregunta es esa ¿hay esperanzas para algo? O realmente no existe, o no ha existido nunca la esperanza.
Creemos firmemente en la esperanza, porque nos da la fe, la humildad, la sumisión y otras muchas cosas, pero… parece que nuestra especie está empeñada en desesperanzarnos, desamarnos.
Crees firmemente en el Amor y vives en el desamor a veces tan, tan cerca… ¡en fin!. Así estamos y asi se lo contamos. Este ha sido nuestro terrible, editorial mientras que contemplamos los tiroteos en escuelas en EEUU con más de tres victimas mortales desde 1970, desparramados por todo el mapa norteamericano

frontera con México, se suma este martes a una larga lista de los horrores que ha dejado la violencia con armas de fuego en este país. Salvador Ramos, un joven de 18 años de esta misma localidad, irrumpió en la escuela de primaria Robb minutos antes de las 11.30 (hora local) armado con una pistola y un rifle de asalto semiautomático y, según el relato de las autoridades, “comenzó a disparar a quien estuviera en su camino, sin importar si eran niños, maestros o adultos”, antes de ser abatido por la policía en el interior del recinto escolar. El saldo provisional de esta nueva matanza es de 19 niños y dos profesoras muertas. El tirador era alumno del último año del instituto de la misma localidad, muy próximo a la escuela de primaria atacada, donde están escolarizados alrededor de 500 niños de siete a 10 años, la mayoría hispanos.
El centro, ubicado en un extenso terreno en un barrio de casas de una sola planta de clase media-baja, solo contaba con tres grados, de segundo a cuarto de educación básica. “Esto es una pesadilla”, ha clamado Mary Schumer, quien fue a esa escuela hace décadas, y este martes estaba de visita en casa de su madre, frente al colegio.