← Volver

EDITORIAL, 26 DE MARZO 2016

Nuestro Editorial está hoy dedicado, de nuevo, a Bruselas. Volvemos a Bruselas porque todo parece indicar que “el hombre del sombrero”, (el de la famosa foto en la que se ven dos de los presuntos terroristas que se inmolaron y ese tercero), ha resultado ser un periodista ‘freelance’ que hacía reportajes, pero que ahora

 

20160326 COMUNuestro Editorial está hoy dedicado, de nuevo, a Bruselas.

Volvemos a Bruselas porque todo parece indicar que “el hombre del sombrero”, (el de la famosa foto en la que se ven dos de los presuntos terroristas que se inmolaron y ese tercero), ha resultado ser un periodista ‘freelance’ que hacía reportajes, pero que ahora también resulta ser uno de los terroristas. En este sentido es una sorpresa, porque todo parecía indicar que era un hombre correcto…

De todas formas, no adelantemos acontecimientos, pero… han tardado un ratito en decirlo, con lo cual es probable que así sea y, a partir de ahí, tendremos más información, más conocimiento del desarrollo de los hechos.

Bélgica vive, vive, vive… aterrorizada. Sí, vive aterrorizada porque parece ser que nunca pensó que había emigrantes, nunca pensó que había refugiados, y por supuesto, nunca pensó que pasaría lo que ha pasado. Mientras pasara “en otros sitios…”, (suele ocurrir esto, ¿verdad?); mientras “les pase a otros”…

El miedo -ahora- hacia los emigrantes, hacia los “sin papeles”, hacia los refugiados… es altísimo. Las medidas de seguridad, como podrán suponer, (aceptando además –como han aceptado las autoridades belgas- que no estuvieron muy finas), ahora están muy rigurosas. Y eso piden los habitantes belgas, porque –evidentemente- podría haber ramificaciones para nuevos atentados, no solamente en Bélgica sino también en países vecinos como Francia, como España…

Así están las cosas y la intensa preocupación. Este es el motivo fundamental en el que Europa vibra hoy: en base a las evidencias de ataque y de terror del ejército islámico del Estado Islámico (EI). Pasarán unos días –esperamos- sin más sustos y terrores, y probablemente todo vuelva a una “cierta” –cierta- normalidad, puesto que estos hechos no pasan sin más, sino que quedan en la memoria.

"Quedan". Como por ejemplo, hablando de Bélgica, los terrores y horrores del Congo Belga. ¿O ya nadie se acuerda?... ¿Recuerdan?... No, seguramente la mayoría de ustedes no recuerda que el Congo, la actual República Democrática del Congo, era belga, y el colonialismo belga en África, en el Congo, fue… (¡Bueno!, no decimos nada más).

Esto no pretende justificar, ni muchísimo menos, porque los que han realizado los atentados son de “otra banda”, pero la historia hay que contarla simultáneamente (haya pasado antes o haya pasado después). Está ahí.

Igualmente, en España "queda" nuestra herencia franquista. Está ahí, viva, vivita y coleando, por ejemplo ahora que nos recuerdan que tenemos que 'cambiar la hora'. Esto es algo que ocurre desde la Primera Guerra Mundial (por el Tratado de Berlín). Y ya todos los países han cambiado al ‘Greenwich Mean Time’ (GMT)… menos España. Hemos cambiado las calles de muchos generales y mandatarios franquistas, pero no hemos sido capaces de cambiar y quitar el 'cambio de hora'.

Tampoco hemos sido capaces de revocar la decisión -atada y bien atada- que tenía el dictador con respecto a pasar de una dictadura a una monarquía… Todo se ha hecho según lo previsto por la que se denominó ‘Democracia Orgánica’... ¿Recuerdan?, (quizás ustedes no lo recuerden, o haya pocas personas que lo recuerden), pero… La genética está ahí, y se repite, y se repite, dolorosamente. Y parece que ha cambiado, y parece que… ¡Aparentemente!

“No hay peor ciego que el que no quiere ver”; y es curioso que en todas las opciones reivindicativas de los partidos más radicales (como Podemos) no haya ni una sola mención a cambiar la Constitución Española en base a un referéndum, en base a una consulta popular a la comunidad española, a propósito de si quiere monarquía o si quiere república (por ejemplo). ¡Qué curioso!... Claro, donde esté una buena poltrona que se quite cualquier cosa; entonces: “Sí… Una ‘reforma’ de la Constitución"…

No. ¡Herencias de la dictadura franquista! Que no nos traten de engañar los políticos (ni de derechas, ni de izquierdas, ni de nada), son la misma… constitución, lo que pasa es que algunas cosas cambian, sí (¡hombre!, inevitable), es verdad, pero con ese tufillo de “las dos Españas”; lo mismo que había antes. Terrible, ¿verdad? Cuando no se quiere ver… Nada, no se ve nada, y "todo está mucho mejor y fantásticamente… mejor" (íbamos a decir ‘mejorable’ pero no creemos que sea mejorable).