EDITORIAL, 29 DE MARZO 2016
Nuestro Editorial va dedicado hoy al FBI. Sí, porque el FBI ha accedido al IPhone de San Bernardino. Un supuesto terrorista, que tenía un IPhone, y le pidió el FBI a Apple que le diera el contenido de lo que tenía en su IPhone. Apple quedó bien: dijo que ‘No’. Y ahora se han marcado la historia… Verdaderamente, ¡nos cu
Nuestro Editorial va dedicado hoy al FBI. Sí, porque el FBI ha accedido al IPhone de San Bernardino.
Un supuesto terrorista, que tenía un IPhone, y le pidió el FBI a Apple que le diera el contenido de lo que tenía en su IPhone. Apple quedó bien: dijo que ‘No’. Y ahora se han marcado la historia…
Verdaderamente, ¡nos cuentan unas de indios y de jabatos!… (Hacía tiempo que no decíamos esa palabra: jabato. ‘El Jabato’ era un tebeo que se editaba antes. No sabemos si todavía se edita).
El caso es que “increíblemente” el FBI ha accedido"… ¡Cómo si le fuera difícil al FBI acceder a un IPhone!, (o a lo que sea). Verdaderamente, no sabemos de qué forma nos pueden engañar más.
Como ven, todo ha quedado muy bien porque:
- Él es un terrorista, (¡eso dicen!).
- Como es terrorista hay que castigarle y hay que saber todo el terror que es capaz de generar. Para ello necesitan su IPhone (y su información).
- Apple “protege” a sus clientes con secreto profesional y “no da la información”. ¡Bien! (Queda bien; como un cura o como un médico).
- Pero... el FBI, en el nombre de la ley, tiene que acceder por extraños vericuetos a la información de San Bernardino… ¡Y ya lo ha conseguido!
¡Todos quedan bien!, ¡hasta el terrorista queda bien!, porque gracias a la intervención de su IPhone, y gracias a que tenía en su IPhone todo lo habido y por haber (suponemos, claro), pues… ha colaborado con la humanidad para que no haya más terrorismo.
¡Qué bonito!
Deduzcan ustedes… A todo esto, todo este asunto FBI-Apple lleva como 15 o 20 días, o más; ya estamos cansados de leerlo, pero hoy lo hemos traído al Editorial porque, desde el principio, nos parecía que era una historia un poco… no enredada, sino un poco… “temerosamente camuflada y manipulada” para hacernos ir a pensar que nuestros datos están seguros.
¡De ninguna de las maneras!