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EDITORIAL, 30 DE MARZO 2016

El Editorial de hoy nos habla de unas cifras; de unas cifras muy dolosas, de unas cifras muy preocupantes, que entran de lleno en la cifra global de la OMS según la cual “cada 40 segundos un ser humano se suicida”. Pues bien, en España, las cifras que nos dan recientemente nos indican que han aumentado un 20% los suici

 

20160330 COMUEl Editorial de hoy nos habla de unas cifras; de unas cifras muy dolosas, de unas cifras muy preocupantes, que entran de lleno en la cifra global de la OMS según la cual “cada 40 segundos un ser humano se suicida”.

Pues bien, en España, las cifras que nos dan recientemente nos indican que han aumentado un 20% los suicidios. En 2014 hubo 3.910, la cifra más alta después de 25 años de mantenerlas más o menos aceptables.

Obviamente, la inmediata conclusión –que nos parece muy precipitada- es que “la crisis tiene la culpa”. Pero… si es la más alta en 25 años, ¡hace 25 años no estábamos en crisis! (No obstante, sí que va subiendo, va repuntando, desde 2007 y 2008 hasta el 2014).

En la actualidad, 10 personas en España se suicidan diariamente. Esto supone un porcentaje de un 8,7%. No es de los más altos, porque supone 8,4 suicidios por cada 100.000 habitantes. Lituania, que es el país donde más suicidios hay, está en 36 suicidios por cada 100.000 habitantes. Y el que menos aporta (4,7 suicidios) es Grecia, por cada 100.000 habitantes. ¡Fíjense!, Grecia, con la situación que tiene y que vive y que ha vivido de crisis… Evidentemente, no todo el mundo reacciona ante la crisis de la misma manera, pero atribuirle este aumento de los suicidios…

Nos parece que es un factor más. Quizás haya factores tan importantes como no ver salidas, como ver disminuidas las libertades, como verse y sentirse engañado o traicionado, como –en definitiva- el estilo de vida (el que induce, e insiste, e introduce ese factor tan terrible como es el suicidio).

En España, la modalidad más habitual es la horca y el salto al vacío.

La verdad es que cada vez que se escucha algo en este sentido a todos nos tiembla... el alma, porque nos gustaría decirles (a todos los que piensan o tienen en algún momento una oscuridad tan terrible como para tomar esta decisión) que suspiren varias veces antes, que seguramente -seguramente- tendrán la ocasión de ver alguna otra opción.

¡Ojalá, ojalá, sea así!

Éste es nuestro Editorial de hoy, en brevísimas palabras, ante un problema de humanidad desde que se la conoce como tal.