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EDITORIAL, 31 DE MARZO 2016

Nuestro Editorial se desplaza hoy a Doha (Qatar), porque en el 2022 se hará allí el campeonato mundial de fútbol, patrocinado por la FIFA (Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022), y… hete aquí que la organización Amnistía Internacional (AI) ha descubierto (aunque esto no es nuevo; lo hemos dicho otras veces) que el trato q

 

20160331 COMUNuestro Editorial se desplaza hoy a Doha (Qatar), porque en el 2022 se hará allí el campeonato mundial de fútbol, patrocinado por la FIFA (Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022), y… hete aquí que la organización Amnistía Internacional (AI) ha descubierto (aunque esto no es nuevo; lo hemos dicho otras veces) que el trato que reciben los trabajadores empleados en la construcción de las instalaciones en Qatar (y en los Emiratos Árabes Unidos (EAU)(1), en Omar, en Arabia Saudita y, en general, en todo el Golfo Pérsico), es “de-ni-gran-te”. Denigrante.

  • Todos los asiáticos que acuden allí, para empezar, tienen que pagar por ser admitidos para trabajar;  y luego, una vez que pagan para ser admitidos, se les retira el pasaporte... La legislación laboral en Qatar prohíbe al trabajador cambiar de empleo o salir del país sin el permiso de sus empleadores. ¡Esta ley está vigente! (Pues… ¡nada!, aquí la FIFA (y la “FOFA”) miran para otro lado). ¡Es increíble, increíble, increíble!
  • Estos trabajadores viven en zonas desérticas –Qatar es un país desértico- en unas condiciones “infra-humanas”, (ya se han hecho reportajes al respecto).
  • Cobran (¡cuando cobran!) a lo mejor dos o tres euros al mes. Sí, sí, el dato es correcto: 2 o 3 euros al mes.
  • En las terminales de salida de los aeropuertos de los países de origen hay largas colas de personas para marchar a trabajar, y en y en la terminales de llegadas, cada día se recibe una media de dos ataúdes con cadáveres de trabajadores que han fallecido por diferentes causas, pero ello no amilana a los asiáticos a viajar y vivir en condiciones terribles (de las cuales se aprovechan estos señores).

¡Ya es hora de que alguien haga algo!

Amnistía Internacional (AI) ha empezado reclamándole a la FIFA (con tantos escándalos como tiene) su deber de exigir que no lleguen luego los señoritos a golpear el balón sobre estructuras, y sobre formaciones, hechas a base de (nunca mejor dicho) “sangre, sudor y lágrimas”.

Explotación vil y esclavista. Es, de verdad, aterrador.

Los datos para el informe los han sacado, obviamente, de una serie de entrevistas realizadas a trabajadores de Qatar (una de 132 inmigrantes que trabajan en la construcción del Estadio, y otra de 99 empleados en la construcción de los espacios verdes de un complejo deportivo). La mayoría de los trabajadores son de Nepal, de India y de Bangladesh (pero habría que añadir de Sri Lanka y de cualquier otro sitio).

Fíjense ustedes las condiciones: pagan para que les contraten; llegan y les quitan el pasaporte; no pueden cambiar de empleo; no pueden renunciar al trabajo; no pueden volver a sus países; y los empleadores pagan (cuando pagan) “algo”; y… ¡en qué condiciones trabajan! Las condiciones de trabajo son absolutamente inhumanas.

Ya (no han tenido más remedio que responder) las autoridades cataríes han dicho que “Sí… Efectivamente, hay algunas deficiencias… Ya los inspectores van a ir a ver porque parece que ha habido algunas irregularidades”… Ustedes fíjense qué lenguaje: irregularidades, deficiencias… ¡Es un mercado de esclavos!

Terrible. Desgraciadamente, bajo la grandilocuencia y ampulosidad, y… belleza (que la hay, en muchas de las obras de toda esa región) subyace un esclavismo terrible, terrible, terrible… Desde luego, “no hay peor rico que nuevo rico”, (porque ellos son relativamente "nuevos").

La FIFA tiene la oportunidad de redimir, y exigir (como así lo ha hecho AI) a marcas como Coca-Cola, como Burger King, como Nike, como Adidas… que patrocinan esos eventos (el Mundial de Fútbol del 2022) que pidan al país organizador (y “generador de”) que cumpla con las leyes mínimas internacionales de contratación, de cuidado, de atención… (¡No les decimos nada sobre cómo es la atención médica!... ¡Imagínensela! No existe. Otras cosas más podríamos decir pero…).

Como españoles, una vez más, recordamos nuestra “tradicional amistad” con los pueblos árabes (de “esos” pueblos), de la que tanto se vanagloria (y se vanaglorió) este régimen (sí, “régimen”, porque éste es un régimen de continuidad del anterior Régimen… ¿o no?) deja muchísimo que desear, porque nuestras autoridades nunca han ido (o siempre han dejado de ir) por causas humanitarias; al revés, siempre han ido por causas de jolgorio y de fiesta. Y ahora, con el AVE, por causas de jolgorios “pecuniarios”.

Ahí va nuestro Editorial. Claro y contundente.

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(1)Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) es un país soberano o federación de Oriente Medio, situado en la península de Arabia, que limita con Omán (al sureste), Golfo Pérsico (al norte), y Arabia Saudita (al oeste y sur), y que está compuesto por siete emiratos: Abu Dabi, Dubái, Sarja, Ajmán, Ras al-Jaima, Umm al-Caiwain y Fuyaira.