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EDITORIAL: ALEPO VA CAYENDO LENTAMENTE ANTE EL DESACUERDO DE LAS POTENCIAS

Nuestro Editorial hoy tiene signos de cotidianeidad. Siria y EE.UU. no llegan a acuerdos. No llegan a acuerdos porque Siria y Rusia no se ponen de acuerdo. Hasta el punto de que los EE.UU. califican a los rusos de favorecer a los radicales como, véase, Bashar al-Assad. En este sentido (es evidente, no hay nada nuevo qu

 

20160901 COMUNuestro Editorial hoy tiene signos de cotidianeidad.

Siria y EE.UU. no llegan a acuerdos. No llegan a acuerdos porque Siria y Rusia no se ponen de acuerdo. Hasta el punto de que los EE.UU. califican a los rusos de favorecer a los radicales como, véase, Bashar al-Assad.

En este sentido (es evidente, no hay nada nuevo que descubrir) siguen con el empeño de 48 horas de tregua nada más (para evitar que se armen). Alepo va cayendo poco a poco. Sí. Siguen ahora avanzando las tropas terrestres después de los intensos bombardeos, y la verdad es que la resistencia cada vez se hace más difícil mantener sus posiciones.

A todo esto, el presidente Barack Hussein Obama afirma que la situación no puede avanzar más, puesto que están a punto de romperse las relaciones –en este aspecto- entre los rusos y los norteamericanos. Con lo cual el ejército insurgente queda merced a cuestión de días para que la resistencia ya no pueda más.

Este acontecer nos parece que es terrible. Es terrible que se decante definitivamente la balanza a favor del dictador (una vez más, como en otras ocasiones en otros sitios), y cuando no lo es, como pasó en Libia con Muamar Muhammad Gadafi, pues se quedó el país suficientemente dividido para que ahora sea un desastre.

¡Cómo manejan (tan calculadamente, pensamos) las grandes potencias a los pequeños países! ¡Cómo los manejan y cómo nos manejan! Y si no estamos ojo avizor, alertas y atentos, podemos creernos la versión que nos dan.

No es creíble. No es creíble que EE.UU. y Rusia no se pongan de acuerdo. No, en este problema no. En otros quizás tengan divergencias, sin duda ideológicas, pero aquí no; aquí es una cuestión guerrera, en la que se debaten cosas que no sabemos qué son, y que EE.UU. ha cambiado radicalmente su posición con respecto a la necesidad urgente de deponer a Bashar al-Assad, y han pasado cinco años y medio, y la verdad es que no ha hecho nada por ello. En teoría debería armar (o ayudar) al ejército insurgente, pero eso tampoco realmente ocurre. Lo cierto es que lo deja a su ser, y en su ser pocos recursos ya quedan.