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EDITORIAL: ALGO VA MAL EN EL ESTILO DE VIDA DE ESPAÑA

Nuestro Editorial se centra hoy en un tema que siempre es drama, drama, drama, drama. Acaban de publicar unas cifras que nos ponen en alerta ya que hoy, como un día –aparentemente- cualquiera, en España se suicidarán 10 personas. Y hoy, como un día cualquiera, lo intentarán 20 personas. Increíble, que 10 personas diari

 

20160901 COMUNuestro Editorial se centra hoy en un tema que siempre es drama, drama, drama, drama.

Acaban de publicar unas cifras que nos ponen en alerta ya que hoy, como un día –aparentemente- cualquiera, en España se suicidarán 10 personas. Y hoy, como un día cualquiera, lo intentarán 20 personas.

Increíble, que 10 personas diarias consigan el suicidio, y que 20 lo intenten (lo cual indica que lo van a intentar en otras ocasiones, casi seguro).

Quizás no seamos conscientes de este hecho. Los que estamos en el área de salud como médicos, sí estamos conscientes; y los que estamos en las áreas psiquiátricas pues todavía es más sobrecogedor por las noticias que no pueden llegar.

Creemos que es un problema de índole de especie porque, además, cada 40 segundos –según cifras oficiales- un ser humano se suicida en el planeta. O sea, no es un problema de que un país más, o un país menos…

¿Y por qué –nos preguntamos- las zonas donde más índice de suicidios hay son: primeramente Soria, luego Lugo, y después A Coruña? Nos llama la atención. Y las zonas en las que menos son Palencia, Badajoz, y la que tiene menor índice, Madrid, con 5,3 suicidios por cada 100.000 habitantes, (increíble, ¿no? Madrid, una gran ciudad, y todo eso) ante un 18,6 de Soria, un 17,9 de Lugo, y un 15,1 de A Coruña. Las que más índice tienen están al norte, y Madrid la que menos (aunque también es una de las pocas autonomías que cuenta con un programa específico de prevención)…

Todo esto nos tiene que hacer pensar.

Fíjense, además, que hay otro dato espeluznante: en los últimos 45 años, el suicidio ha aumentado un 60% en España. ¡Una barbaridad!, ¡en 45 años! La cantidad de personas que habrá de 45 años, y que aumente un 60%... Da la clara evidencia e imagen de que es un problema de especie, y un problema que –si o ceñimos a España, como lo podríamos ceñir a otro lugar- nos da una situación catastrófica.

A la hora de preguntarnos las causas, tenemos que recurrir de nuevo a lo que dicen ya todos los textos a propósito de cualquier enfermedad: el estilo de vida.

Es el estilo de vida porque, por ejemplo, si alguien va a sufrir un desahucio y antes se suicida, ha sido el estilo de vida de deber dinero al banco y de repente no poderlo pagar (por estar en el paro), y como ese estilo de vida no lo puedo llevar entonces se declara inútil para la vida y… se suicida (por poner una situación muy actual, aunque afortunadamente ya ha bajado el número de desahucios).

El estilo de vida que produce un estrés crónico mantenido (porque el estrés puntual es necesario y hay que manejarlo) tiene unas particularidades importantes.

Tenemos que, además, estar cuidándonos; tenemos que ser cuidadosos. Somos “interpendientes”, lo que le pase a uno, le pasa al otro. No somos ajenos. El hecho de que un señor en Palencia se suicide no me debe resultar ajeno a mí, en absoluto, o… alguien que lo haga en Singapur (si cada 40 segundos hay un suicidio en el planeta).

En España, ese aumento de un 60%, nos parece que indica un problema realmente grave. Evidentemente, en estos 45 años han cambiado muchas cosas, muchas, pero… fíjense: todo lo que ha cambiado España ha conducido a un aumento de los suicidios en un 60%. ¡A ver si los cambios que hemos tenido no son los más adecuados! Si antes había un porcentaje de suicidios menor, y el paso de la dictadura a democracia (o lo que sea que se pueda llamar a eso que tenemos ahora, ¿verdad?, con los “padres de la Constitución”, que se tragaron –por supuesto- el modelo de “reinado parlamentario” y todo lo demás) pues quizás no hubo tiempo para la adaptación, no hubo tiempo para pasar de la absoluta prohibición a la permisividad… (por analizar algún factor en España). No hubo tiempo para pasar del compadreo a la distinción y los gastos y demás de ser Europa. El paso de la “España cañí” a la “España europea”, con una llegada de dinero monumental desde Europa, no creemos que haya colaborado mucho a nuestro estilo de vida, por ese aumento bestial de un 60% de suicidios en 45 años.

Cuidemos ese estilo de vida. Somos una comunidad como otra cualquiera, con sus características que debemos mantener, debemos conservar (sobre todo las características que vemos que son beneficiosas y que conocemos). Antes de hacer una introducción y querer ser como Bruselas pues… aceptar que no podemos ser “bruseloides”, somos “hispanoides”. Si me quiero comportar como un señor de Bruselas pues no va bien; mi psicoterapia se hace en las tabernas, con un par de chatos de vino y hablando con el camarero, no puedo ir a un pub a lanzar darditos, eso se hace en Escocia, eso se hace en Irlanda… Nos parece muy bien eso pero, el español en profundidad dice que “el whisky sabe a chinches” (lo cual podemos entender porque el olor de los chinches es parecido al del whisky… ¡de ahí vendrá el dicho!) Y con ello no decimos que no debamos tomar whisky, pero… hay cosas que sabemos que nos sientan bien: el jamón. El buen jamón nos sienta bien, ¿por qué vamos a empezar a tomar mortadela?... El lacón con grelos (¿sienta bien, o no?), la empanada… ¡Pues vayamos a eso!

El estilo de vida tradicional no es tan difícil de recuperar. Ahora que está tan de moda la “cocina mediterránea”, como mediterráneos tenemos un estilo de vivir, y sabemos que nos ayuda, pues ¡vamos a recuperarlo! Por supuesto incorporemos lo alimento que inciden en la humanidad (no podemos quedarnos a la cola de nadie), sí, pero con cuidado. No puede ser que en 45 año tengamos un aumento de suicidios del 60%.