← Volver

EDITORIAL: CANADÁ VUELVE A DAR EJEMPLO DE BUEN HACER

Con El Editorial hoy nos vamos a Canadá. Sí, porque en aquel país se ha producido un hecho curioso -además de valioso y sorprendente-, y que seguramente va a calar en la población del país (en Ottawa (la capital), Toronto, Quebec, Regina, Vancouver u otras diferentes ciudades). Resulta que el primer ministro canadiense

 

201701 COMUNCon El Editorial hoy nos vamos a Canadá. Sí, porque en aquel país se ha producido un hecho curioso -además de valioso y sorprendente-, y que seguramente va a calar en la población del país (en Ottawa (la capital), Toronto, Quebec, Regina, Vancouver u otras diferentes ciudades).

Resulta que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acaba de nombrar a un nuevo ministro (y hasta aquí todo va normal) llamado Ahmed Hussen (que, bueno, suena un poco así, ¿verdad?), pero lo reseñable es que este ministro es de origen somalí. Este hombre llegó a Canadá a los 16 años en condición de refugiado en 1993. Y ahora acaba de ser nombrado ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía. Ese es el ministerio ocupado por este “chiquitín” (que… si ustedes ven la foto, comprobarán que es un somalí enorme). Uno de los países que mejor está llevando la cuestión de admisión de los inmigrantes que llegan, sin hacer mucha propaganda, lo hace precisamente a través de su primer ministro, Trudeau (de las provincias francófonas), quien está haciendo ver a la población la riqueza que supone la inclusión de otras nuevas tendencias, de otras nuevas filosofías, de otras nuevas posiciones. Evidentemente está solo –Trudeau- porque los demás países, después de decir aquello de “bienvenidos los inmigrantes” de Ángela Merkel, se han declarado totalmente opuestos a esa bienvenida, y han conseguido dinero suficiente para dárselo a Turquía para que allí queden anclados en el limbo de nadie, como un nuevo Guantánamo pero de millones de personas.

Esta opción que ha ocurrido, que sin duda es excepcional y que, probablemente a lo mejor sea la única que se vaya a producir, (aunque no lo creemos porque Canadá, en ese aspecto, es uno de los países con mayor índice de integración, con mayor índice de calidad de la enseñanza, y con mayor índice de tranquilidad, entre los países que hay en la actualidad en nuestro planeta.

20170113 canadáEs un motivo, por tanto, de satisfacción el que se reconozca la valía de este hombre, que ha trabajado fuertemente para llegar a hacerse nombrar ministro de Inmigración. ¡Quién mejor que él, que llegó como inmigrante a los 16 años! Nos parece que esta actitud de Trudeau -como primer ministro- de no poner pegas de ningún tipo racista y de ninguna clase de incomodidades, sino de elegir a los más capacitados (entre los que, en esta ocasión, se encontró a esta persona de Somalia) nos parece un acierto ejemplar. Y ojalá vayan surgiendo los que tengan que surgir, pero que tengan igualdad de oportunidades los inmigrantes que los no inmigrantes, que se elija a la mejor persona con independencia de su procedencia, aunque obviamente se compruebe su eficacia y valor. Aquí, en este caso, con Ahmed Hussen las cosas están claras.

Nos agrada también poder dedicar un Editorial a una noticia grata, de esperanza y de ilusión. ¡Gracias, gracias, gracias, señor Trudeau!