← Volver

EDITORIAL: CHINA CREA UN “HANGZHOU FELIZ” PARA ASOMBRAR AL MUNDO EN LA CUMBRE DEL G20

China organiza el desarrollo -entre mañana y pasado- de la Cumbre del G-20 en Hangzhou ( Hángzhōu ) , la ciudad preferida de Marco Polo -entre otros. Una ciudad industrial, una ciudad moderna, una ciudad ancestral. E s la perla de las ciudades chinas (detrás quedan otras como Cantón ( Gu ǎ ngzhōu ) , Shanghái ( Shàngh

 

20160901 COMUChina organiza el desarrollo -entre mañana y pasado- de la Cumbre del G-20 en Hangzhou (Hángzhōu), la ciudad preferida de Marco Polo -entre otros. Una ciudad industrial, una ciudad moderna, una ciudad ancestral. Es la perla de las ciudades chinas (detrás quedan otras como Cantón (Guǎngzhōu), Shanghái (Shànghǎi), Pekín (Běijīng)...). Y han tomado tantas medidas de seguridad, que han llegado hasta a sellar por tres veces las aberturas de las alcantarillas hacia el exterior. Las medidas de seguridad son tachadas por los corresponsales extranjeros como "sofocantes", pero los chinos no están dispuestos a que haya ningún acto terrorista.

Imagínense cómo hacen ellos las cosas que, por supuesto, han dado toda la semana de vacaciones a todo el mundo en la ciudad. Todos los inmigrantes “sin papeles” (entre comillas) en China, y negocios más o menos cercanos al lugar de la reunión han sido cerrados, y las personas han sido invitadas a que se vayan a otras provincias. Prácticamente la ciudad ha quedado deshabitada. De esta manera, evidentemente, va a ser muy difícil que pase algo.

Los señores que van (Barack Hussein Obama, Vladimir Putin, Recep Tayyip Erdogan…), todos los líderes (incluso Rajoy) del “Grupo de los 20”, suponen para China una oportunidad enorme porque, entre otras cosas, significa que ellos también están entre esos G20 (los 20 países más influyentes económicamente –en otras cosas- del mundo).

China quiere asombrar –como nos asombró con los Juegos Olímpicos- con una organización perfecta. Para ello cuenta con 760.000 voluntarios (¡no se lo pierdan!) que van a colaborar en todo lo que haga falta. Todos estos voluntarios NO son de las Fuerzas de Seguridad del Estado (esas están también pero tienen otros cometidos), estos son voluntarios para todos los desarrollos ‘x’ que se realicen.

La ciudad tiene un lago muy bonito, muy precioso, situado en su centro histórico (el Lago del Oeste, Xī Hú, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO). Pues bien, se ha suspendido cualquier visita de los ciudadanos y lo han dejado para hacer una excursión con los líderes al mismo.

Increíble pero cierto cómo lo han organizado. Es una ciudad no “muy grande”, para poder así establecer un cierto control… Ahora bien, más que un cierto control, es un control absoluto.

La designación de esta ciudad como sede viene de hace tiempo y desde entonces, por supuesto, han derruido construcciones viejas, han construido otras nuevas, han cerrado fábricas contaminantes (todas las que hay son no contaminantes). Es decir han creado un “Hangzhou feliz”, feliz, feliz, feliz… para que el mundo se asombre de la capacidad organizativa, de la capacidad de darle gusto a los gustos de occidente, para mostrarse en su valía a China. En esa simbiótica actividad comunista-capitalista-simultáneamente, una trinidad difícil de captar en occidente, pero es eso: una trinidad muy próspera como sabemos y vemos (es la economía emergente más importante   del planeta, sin duda).

En consecuencia, es y debe ser el Editorial, porque China quiere ganarse un puesto decididamente. Ya lo tiene, pero ahora lo quiere ratificar con esta reunión de los G20.

Increíble pero cierto. nadie esperaba que las cosas fueran así. Y cuando hayan transcurrido, todo el mundo se acordará de la ciudad: de Hangzhou.

Nuestras felicitaciones a la República Popular China por, una vez más, demostrar a nivel internacional que es capaz de comandar eventos de significativa importancia (como fueron las Olimpiadas en su momento, como es ahora la reunión de los “ricachones” del Grupo de los 20, G20). En cualquier caso, hay que contar decididamente con China; contar con ella, porque decididamente está dispuesta a actuar –como está haciendo-.