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EDITORIAL: CIENTOS DE MILES DE PERSONAS SE ESTÁN BUSCANDO Y MUCHOS DE ELLOS NUNCA SE ENCONTRARÁN

El Editorial de hoy viene de la mano de un informe tremebundo: el “ Informe de los olvidados ” , (así se titula la noticia publicada en la prensa). La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) publica el segundo volumen de ‘Fatal Journeys’, una investigación anual que registra las muertes de las migraciones

 

COMUEl Editorial de hoy viene de la mano de un informe tremebundo: el Informe de los olvidados, (así se titula la noticia publicada en la prensa).

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) publica el segundo volumen de ‘Fatal Journeys’, una investigación anual que registra las muertes de las migraciones mundiales.

Impresionante.

Decirles que el informe aborda que 3.843 personas han fallecido o desaparecido este año hasta el mes de julio, la mayoría en el Mediterráneo. El año pasado fueron 5.400 en todo el año.

Desde el año 2000 se calcula que han fallecido 40.000 personas (de las que se tiene constancia) en algún proceso migratorio, la mitad –como decíamos- en el Mediterráneo. El año pasado fueron 3.770 los que fallecieron, mientras que en este año ya hemos llegado a 3.843 (y estamos en agosto).

Es un informe demoledor que añade otras muchas numerologías, pero lo más impresionante, además de este número de personas, es que afirman que esto son números aproximativos “bajos”. Realmente no se tiene un control real. Son aproximaciones, las cuales se llevan a la baja –no a la alta-. Muy probablemente sea un número muy superior pero no pueden precisarlo.

De todas formas, desde el 2000 al 2016 que hayan muerto 40.000 migrantes nos parecen pocos, por todas las noticias que se han ido dando en 16 años (de naufragios, y naufragios, y muertos y muertes). Eso por una parte, y por otra parte, ante la desconfianza y el descontrol que hay para evaluar ese número de personas, las cosas se ponen más difíciles.

Pero, fíjense, en este sentido Editorial, que lo que nos llama poderosísimamente la atención es que, si se está hablando de 16 años de poblar de muertes (la mitad de ellas en el Mediterráneo) por personas que buscan una vida mejor…

¿No habría habido ya tiempo suficiente para poder catalogar cuántas personas realmente han accedido (sin morir), cuántas personas se han quedado por el camino, cuántas personas han salido de sus países? No nos parece tarea imposible. Lo que nos parece es “tarea descuidada”: sí, más o menos había (salvo cuando se encuentran 22 personas cadáveres en una balsa, por ejemplo, y 21 de ellas eran mujeres). Ahí sí se puede contar, pero en el resto no hay una voluntad política, no ya por resolver el problema (que evidentemente, como se ve, no se resuelve, y en esas épocas es terrible), sino que tampoco hay voluntad política por saber cuál es el precio en vidas que se dan en las circunstancias en las que estamos.

Nos parece terrible.

Nos parece muy valiosa la aportación que hace, sin duda, esta organización para tratar de decirle al menos a la familia que pregunta por su hijo, por su hija, o por su padre, o por su madre, que está en el fondo del mar o… o que no, que ha llegado a algún sitio. ¡Algo!, ¡algo!

Hay cientos de miles de personas que se están buscando, y que muchos de ellos nunca se encontrarán (por lo menos en este plano).

Así es nuestro Editorial de hoy.