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EDITORIAL: DEL PARACETAMOL, EL PLACEBO Y EL MÉTODO CIENTÍFICO

El Editorial hoy, por aquello de lo más habitual en lo que nosotros nos movemos como Escuela, la salud, no podía ser otro que la noticia que ha saltado a primera página sobre el famoso Paracetamol : todo parece indicar que es menos efectivo que el placebo, lo cual nos produce un poco de gracia, sí, pero... ¿quién le qu

 

COMUEl Editorial hoy, por aquello de lo más habitual en lo que nosotros nos movemos como Escuela, la salud, no podía ser otro que la noticia que ha saltado a primera página sobre el famoso Paracetamol: todo parece indicar que es menos efectivo que el placebo, lo cual nos produce un poco de gracia, sí, pero... ¿quién le quita ahora a la gente la fe en el Paracetamol?

Pues sí, han visto que en "dolores crónicos de espalda" (que es una nueva patología) y en las artritis, patologías en las que se suponía que el Paracetamol era eficaz, resulta que es igual o menos eficaz que el placebo.

Nosotros recordamos que cuando este medicamento salió (hace 50 años) se recetaba en 650 o 500 miligramos, y que la receta y aplicación de 1 gramo era hospitalaria (¡y con unas condiciones espectaculares especiales!).

La ciencia, a pesar de hacer el ridículo, no se cansa de repetirlo y, sobre todo, no tiene humor para aceptar que su metodología hace aguas por todos los sitios (la metodología científica). Y se olvida de una cosa muy importante: que todos los descubrimientos que se ciñen en torno al hombre… tienen su ‘particularidad’, y no se pueden generalizar, porque –de momento- no somos maquinas, aunque nos parecemos (pero más a las máquinas que nosotros hacemos).

El caso es que ahí estaba el Paracetamol... Y para que se hagan una idea: en United Kingdom (UK) se consumen 6.300 toneladas anuales. ¡Nos cuesta trabajo imaginar! Ya no se cuenta por pastillas, por píldoras… ¡Por toneladas, por peso!; se vende al peso “¿Cuánto quieres?, ¿quieres 1 gramo de peso? Toma 1 gramo, 2 gramos…”. Nos quedamos un poco… así como... “¿¡Cómo…!?”.

Repetimos: 6.300 toneladas anuales, lo cual significa 35 toneladas por millón de habitantes, lo cual significa 35 gramos por habitante, lo cual significa 70 pastillas por persona y año. Y calculen que en España será más o menos así. Las cifras las dan de UK y, en proporción a la población, estaremos igual.

¿Los efectos secundarios? Pues como efectos secundarios más llamativos: muerte súbita por infarto agudo de miocardio (IAM) –en algunas personas, claro, pocas-; también se asocia a la insuficiencia renal; y también a la intoxicación o toxicopatía hepática, y por último a hemorragia estomacal masiva. Esto, claro está, con unas dosis exageradas.

Justo antes de que saliera el “notición” que da origen al Editorial por lo exagerado, ayer, en una comida en Madrid, alguien estaba con catarro y otra persona cercana a ella le dijo “¡Hombre, tienes catarro porque quieres, porque yo tengo la solución aquí de todos tus males!”, “¿Sí…?”, “¿Tú has probado a tomar esto?”… Y hete aquí que le dio esto [un sobre de Bisolgrip Forte] Pues “¡A mi también me vas a dar eso!”, porque el producto en sí está compuesto por: Paracetamol, Fenilefrina hidrocloruro, y Clorfenamina maleato (o sea, algo para constreñir la…), pero sobre todo el Paracetamol. Y lo que más nos llamó la atención es que llevaba 1 gramo de Paracetamol. ¡Un gramo de Paracetamol este producto!, (Bisolgrip Forte), que lo venden en la farmacia sin recetas, sin nada (y antes, para tomarse una dosis de 1 gramo te la ponían en el hospital).

¿Qué controles de calidad, señores y señoras, hacían ustedes de ese efecto analgésico?

¿Se hizo alguna vez algún control de calidad sobre la analgesia del Paracetamol?

¿Actúa realmente como analgésico?

Pues… como se ve, no, pero ahora ya ha caído, no en desuso sino en anticatarral: “Alivio de síntomas de los catarros y gripes que cursan con fiebre o dolor leve y moderada congestión, y secreción nasal. Adultos. Polvos para solución oral. Boehringer Ingelheim España, S.A.”

¿Qué les parece? Nosotros ahora lo vamos a llevar siempre porque el efecto placebo tiene que funcionar. Lo vamos a llevar como si nos lo tomáramos…

Pero nos ha impresionado lo de “un gramo”. Por supuesto, las personas se toman dos y tres sobrecitos… o uno… ¡o los que quieran!... ¡Da lo mismo! ¡Increíble!, ¿verdad?

¿Ustedes creen que va a haber alguna manifestación en contra del Paracetamol?

¿Ustedes creen que las centrales sindicales se van a mover en contra de la casa Boehriger Ingelheim?

¿Ustedes creen que la ministra de Sanidad va a decir algo?

(Ya no es ministra la señora Mato… pues ¡el que sea! Ya no sabemos ni quién es porque, a todo esto, no sabemos quién es nadie porque hasta el jueves el señor presidente –ya tenemos presidente- Rajoy no dirá quién es el ministro o la ministra de turno de Sanidad y Consumo –un título raro, ¿verdad?-)

Lo cierto es que cuando pasan estas barbaries ya habían sido descubiertas; esto se sabría hace tiempo, por supuesto, pero llega un momento en que hay que sacarlo a la luz, y a alguien se le ocurre sacar un articulo. La última investigación data de un estudio de tres meses realizado con dosis máximas (las máximas altas que se pueden considerar, aunque varían de unos sitios a otros), y en él se vio que el medicamento no tenía ningún efecto.

El caso es que se seguirá vendiendo hasta que vaya apareciendo algo nuevo.

¡Cincuenta años…. de invento... de "nada"! Lo cual también agradecemos porque estos casos de complicaciones son muy raros pero… se producen. Y ya es grave que se produzcan. ¡Qué bien que se inventaron un placebo que funcionó muy bien!, y que ahora ya va a funcionar menos, y que ya está como antigripal.

Indudablemente, si esto ocurre con este fármaco (y no vamos a decir que no ocurrirá con otros; con otros ocurrirá algo parecido, o peor), si esto ocurre con este fármaco con esta metodología científica (que ha llegado a la conclusión que este fármaco es útil para tal y tal y tal y tal y tal) pues pasará con cualquier otro procedimiento. Luego es el procedimiento, es la metodología que se ha empleado (es la dosis letal media; es todo el protocolo que debe llevar un fármaco para ser aceptado como eficaz) la que no se ha cumplido. Y si se ha cumplido es más grave. Queremos pensar que no se ha cumplido, que se adulteraron los resultados, y punto (lo más corriente), pero si se ha cumplido es más grave –y queremos destacar este punto- porque entonces la metodología científica para valorar y evaluar la eficacia de un fármaco tiene que ser puesta en tela de juicio. ¡Toda la metodología! (desde el laboratorio y desde la primera ratita, hasta todos los componentes que se emplean para la evaluación).

Lo que pasa es que esto último ya supondría un cataclismo. Es preferible decir que se adulteraron las pruebas.

Durante 50 años se ha estado ocultando la inocuidad de este fármaco pero, mientras tanto, se ha ido vendiendo como algo maravilloso... y ha ido funcionando (en la medida que funciona el placebo. ¡Claro que funciona!).

Increíble…