EDITORIAL: DONALD TRUMP DESOBEDECE AL PODER JUDICIAL.
Y nuestro editorial se va a los Estados Unidos de Norteamérica porque: “EE UU deporta a Centroamérica sin sus hijos a cientos de inmigrantes” Parecía que la reunión era posible, pero ahí está: “Al menos 463 padres han sido enviados a sus países mientras sus hijos menores de edad permanecen bajo custodia del gobierno de
Y nuestro editorial se va a los Estados Unidos de Norteamérica porque:
“EE UU deporta a Centroamérica sin sus hijos a cientos de inmigrantes”
Parecía que la reunión era posible, pero ahí está:
“Al menos 463 padres han sido enviados a sus países mientras sus hijos menores de edad permanecen bajo custodia del gobierno de Donald Trump a miles de kilómetros
Los efectos demoledores de la política de tolerancia cero de Donald Trump están lejos de ser corregidos como ordenó la justicia.
El Gobierno de EE UU ha deportado al menos a 463 padres que fueron separados de sus hijos en la frontera entre mayo y junio.
La cifra, según reconoce la administración, es preliminar y el número podría ser aún mayor.
La mayoría de estos padres han sido enviados a sus países en Centroamérica mientras sus hijos, con edades desde los 17 a los cinco años, permanecen en EE UU bajo custodia federal a miles de kilómetros de los suyos. El gobierno no ha explicado ni cómo ni cuándo podrían ser reagrupadas estas familias.
La novedad sobre la cantidad de padres ya deportados subraya el desbarajuste en el que se encuentra la administración para cumplir con la orden de un juez federal de tener reunificados este jueves –como fecha límite– a 2.551 menores entre cinco y 17 años.
Este lunes el gobierno informó de que había reunido de momento a 879 padres con sus hijos y de que otros 538 han sido aprobados para poder ser también reagrupados.
En resumen, de cara al jueves se estima que solo se habrá podido cumplir con la mitad de los casos exigidos por el juez, que había establecido otro plazo más urgente para la reunificación de 103 menores de cinco años (10 de julio) que tampoco satisfizo el gobierno –hasta la fecha, solo 58 de ellos están con sus padres–“.
Ahí está el señor Trump haciéndose eco de su política de desacato en este caso a los tribunales
Nosotros celebrábamos, aquí en la emisora con una xpres News, el hecho de que el juez había dispuesto la reagrupación de las familias, pero miren por dónde salen ahora mismo. 400 y pico deportados y pueden ser más.
Esto demuestra que el poder judicial sobre el ejecutivo tiene una influencia bien pobre sobre el gobierno de Donald Trump, y probablemente sobre todos los gobiernos, pero ahora lo vemos sobre este.
Y esto hace que las cosas se pongan en un nivel, es una textura y en una tesitura realmente difícil.
Realmente estamos en un acontecimiento dramático, porque -en todo caso- que se vayan todos o que se queden todos. Lo humanamente entendible, es que se queden todos, porque todos quisieron llegar allí. Pero claro, América es solo para los americanos, aunque los americanos sean todos inmigrantes, no hay ninguno natural de allí. porque los que eran “naturales de allí” eran los indígenas y desaparecieron o los hicieron desaparecer, mejor dicho.
Es una de las tantas contradicciones que tiene EEUU, como cualquier otro país. Pero nos parece muy dramática esta decisión,
¿Y por cuánto tiempo se va a encargar el estado de esos niños? ¿O el Estado quiere encargarse de esos niños porque quiere amaestrarlos y adiestrarlos a su imagen y semejanza?
Cual es ¿cuál es la estrategia del señor Trump? Parece ser que la estrategia es que así no vengan con niños, que eso supone un hándicap para EEUU.
Sean cual sean las motivaciones del señor Trump y de su gobierno, una de las barbaries más que se comenten con los inmigrantes. Con los que aquí tenemos un problema –no similar o semejante- sino más agudo y más grave.
Suma y sigue: señor Trump, sus trampas son monumentales. Y señores jueces ustedes tienen que hacer valer la fuerza jurídica. Hay poder legislativo, ejecutivo y judicial, ¡esto no puede ocurrir!
Ante una ley, el ejecutivo no puede saltársela “a la torera” como diríamos en España, de ninguna. Ya lo dijo el rey emérito: todos somos iguales ante la ley, pero era mentira, claro, como hemos comprobado, en él y en estos… en estos justicieros de la vida, como podría llamarse al nuevo “Cowboy” Norteamericano, Donald Trump