EDITORIAL: EL BREXIT SALE ADELANTE POR UN 51,9 %.
El editorial no puede ser otro que el mismo de ayer, pero ya con resultados: ¡El “Brexit” sale adelante! ¡Si señores! ¡Señoras y señores! Por un 51.9%, en contra de un 48.1%, la Comunidad Inglesa decide salirse de la Comunidad Europea. A lo cual rápidamente se ha apuntado parte de la… –obviamente- de la United Kingdom;
El editorial no puede ser otro que el mismo de ayer, pero ya con resultados: ¡El “Brexit” sale adelante! ¡Si señores! ¡Señoras y señores! Por un 51.9%, en contra de un 48.1%, la Comunidad Inglesa decide salirse de la Comunidad Europea. A lo cual rápidamente se ha apuntado parte de la… –obviamente- de la United Kingdom; se han apuntado en seguida las diferentes facciones que conforman la unidad inglesa. En consecuencia, esta va a ser la primera… que van a tener ellos mismos en sus feudos. Porque es lógico que ahora Irlanda del Norte, Gales y demás compañías tengan a bien pedir la salida.
¡Señor Cameron, se ha equivocado! ¡Sí! La permisividad que ha tenido y la decisión de convocar este referéndum —que él creía haber ganado o que quería ganar— le ha salido mal, cosa que no ocurriría en España.
Gales, Irlanda del Norte, Escocia, todos van a pedir ahora su Brexit. Ese es el primer golpe que van a tener, evidentemente, porque ¡“donde las dan, las toman”!
Y bueno, ¡con un 72% de participación! ¡Enorme! Y han ganado…, ese pequeño margen supone más de un millón de votos. De 48.1% al 51.9%, es más de un millón de votos. ¡Increíble!
¿Qué pasará con los 3 millones de europeos que hay en Inglaterra? La frase todavía resuena en nosotros: “El triunfo de la independencia de la gente decente”, según Farege, el optimista del Brexit, que ha salido ganando.
Bueno, el Brexit hunde más de un 12% al Ibex, en la peor sesión de su historia. La libra ha caído a niveles del 85 —como hemos dicho—, y el referéndum británico hunde al parque español hasta los 7.786 puntos. Como pueden suponer, todo esto ha hecho un ¡bum, bum, bum, bum, bum!
Curiosamente el señor Iglesias, que pedía hace muy poco la salida del euro, ahora dice que: “¡Es el día más triste para Europa!, porque Inglaterra se va”. Desde luego, usted está a por todas, señor Iglesias; no es que estemos pendientes de usted, pero es que cada vez nos desilusiona más. ¡Pero qué vamos a hacer! ¡Así vamos!
¿Qué pasará con los británicos en España, etc.? ¡Bueno, no hay que precipitarse! Hay dos años —aproximadamente— para cumplimentar esta salida de Inglaterra; o sea, que todo llevará un ritmo, pero ahora es lógico que haya una confusión, desde las becas “Erasmus” hasta si puedo ir a Inglaterra con carnet de identidad, con pasaporte, o si tengo que ir… –¡no se!- ligero de equipaje. ¡No se!, cualquier cosa, ¿verdad?
Lo cierto es que ha sido toda una sorpresa, porque todo hacía pensar, en las últimas encuestas, que justamente por este porcentaje —incluso más, un 55%— se calculaba que el Brexit perdería, pero a última hora las cosas se fueron cambiando tanto, tanto, tanto, que United Kingdom toma la decisión de salirse de Europa.
A nosotros —en concordancia con el señor Iglesias, sin que esto sirva de precedente— también nos parece un día muy triste. ¡Sí! Nos parece un día muy triste, porque casualmente coincide con San Juan, el día que se queman todas las cosas que no sirven.
Nos parece un día muy triste porque, en realidad, esa separación solo va a conducir a una fragmentación mayor de Inglaterra y a un déficit de su calidad de vida y de sus recursos en general, aunque sabemos que ellos confían, obviamente, en Australia, en Nueva Zelanda, en África del Sur. ¡Hombre!, no van a quedarse sin recursos, pero lo van a notar significativamente. También Europa va a tener que hacer muchos ajustes.
¡Y miren, “no hay mal que por bien no venga”! En nuestro comentario de este editorial, creemos que Europa se va a plantear ahora con muchísimo más rigor las permanencias de los países que estén, y su participación como verdadera comunidad.
Ya —¡faltaría más!—, las agrupaciones de derecha de Italia y de Francia piden también su Brexit. Así que, bueno, esto no es de extrañar; no es de extrañar, pero así se mueve.
Así ha sido la sorpresa, y así nos hemos quedado todos, que estuvimos muy pendientes de la evolución, que por momentos nos decían que estaban muy igualados; por momento nos dijeron que ya iba ganando el permanecer en la Unión Europea, y, cuando amanecimos, nos descubrimos que Inglaterra dijo —o dice— adiós a la Unión Europea, y en consecuencia también a Europa, en alguna medida. Creo que todos lo vamos a sentir, ¡ellos y nosotros! Pero –bueno- habrá que reacomodarse, readaptarse.
Y bueno, ¿qué va a pasar? Lo que va a pasar es que va a haber negociaciones a múltiples niveles, y esperemos que reine la ecuanimidad, la concordia y, sobre todo, que no haya especulación por parte de nadie. Porque “a río revuelto —como se dice— ganancia de pescadores”.