EDITORIAL: EL ESTADO ESPAÑOL PIDE PERDÓN POR EL ACCIDENTE DEL YAK-42 DICIENDO QUE RECONOCE SU RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL
Nuestro Editorial hoy se centra en la ministra de Defensa española, la señora María Dolores de Cospedal, porque ella ha pedido perdón, en el nombre del Estado español “por no haber reconocido antes su responsabilidad”, a los familiares de las víctimas del avión Yak-42. Lo ha hecho durante su comparecencia ante la Comis
Nuestro Editorial hoy se centra en la ministra de Defensa española, la señora María Dolores de Cospedal, porque ella ha pedido perdón, en el nombre del Estado español “por no haber reconocido antes su responsabilidad”, a los familiares de las víctimas del avión Yak-42. Lo ha hecho durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para explicar el informe sobre el accidente del avión. "No tengo problema –y desde luego, entre mis muchos defectos la soberbia no está- de pedir perdón en nombre del Estado por no haber reconocido con anterioridad esta responsabilidad patrimonial del Estado, esta responsabilidad del Estado, a los familiares de las víctimas”, (sic). Como recordarán, en el accidente del avión Yak-42 ocurrido hace 14 años en Turquía, fallecieron las 75 personas que iban a bordo (62 de las cuales eran militares que regresaban de una misión de guerra en Afganistán).
Y ha añadido que "Siguiendo el dictamen del Consejo de Estado, voy a reconocer la responsabilidad patrimonial de la Administración. Porque ésta no sólo no acaba en la garantía de los principios y valores fundamentales de nuestro Estado democrático, sino que empieza en ellos". "Por ello, y de acuerdo con nuestros principios y valores, tenemos la obligación moral de honrar la memoria de las víctimas y pedir siempre un justo y digno reconocimiento para ellas y para sus familias", ha señalado.
Allí estaban los familiares de las víctimas. Saludó a todos… Y posteriormente, claro está, la oposición aprovechó para establecer algunas críticas de poca monta a estas alturas… que sobraban. Lo importante es que se ha hecho lo que parecía que no se iba a hacer nunca: un reconocimiento por parte del Estado de su responsabilidad de la tragedia. Se tomarán toda una serie de medidas (no solamente ahora, ya que se viene tomando medidas desde hace tiempo), pero sobre todo ahora se tomarán una serie de medidas para que esto no vuelva a suceder. Esa responsabilidad patrimonial de la Administración, y ese reconocimiento de la misma, es importante también.
Aparte de aspectos ya más emocionales (como que la señora Cospedal ha manifestado que lo decía de todo corazón y no bajo ningún proceso de importancia personal) los aplausos han sido generales para este reconocimiento, que se aguardaba, se esperaba, se rogaba, y que ha tardado tanto (éste es el principal ataque de la oposición: lo que se ha tardado; y, por supuesto, es cierto). Pero sin duda más vale tarde, que nunca. Esto es algo que hay que reconocerlo, venga de donde venga, y es lo que querían realmente los familiares y allegados: que se reconociera que hubo una mala gestión en todos los elementos, y que ahora –el Gobierno y la ministra de Defensa en la representación del Gobierno- aceptan el informe en el que se demuestra la mala gestión que hubo.
Ciertamente, una de la parte de la oposición preguntó por qué no destituyeron al señor Trillo, en vez de que él dimitiera… (Bueno, esto ya son pequeñas diferencias). También otros han dicho también que, afortunadamente, el Gobierno no está formado personajes como Trillo. ¡Ahora todo va contra Trillo! Creemos que realmente es una cadena de terror, de horror, que se cometió (para la contratación del aparato, y luego para la repatriación de los cadáveres. Y en esa cadena de errores, indudablemente Trillo formaba parte de la pirámide, pero hay muchos más. Hay más. Y veremos si no se deducen de ello responsabilidades jurídicas penales o administrativas. Eso está por ver.
Eso sí, le pediríamos nosotros a la señora Cospedal que, como responsable y cabeza visible del señor Trillo, no se le permita volver a su puesto de la Administración (aunque legalmente puede); que se haga una excepción en su caso puesto que él era conocedor y sabedor de las condiciones de extremo riesgo que se corrían con ese vuelo (aunque ya se había hecho otras veces). Pero, claro, se hace una vez, se hace otra vez, y otra… “Pues sí, venga otra vez”. Esto tenía que tener otra compensación, aparte de la administrativa que se corresponda. Una compensación de carácter y de rigor hacia las personas que fueron responsables directas.
Por lo tanto, por una parte estamos agradecidos a la señora Cospedal. Ya el señor Juan Carlos nos hablará de ello porque es una aspecto de la Cara de España, pero lo hemos querido resaltar porque, aunque es un aspecto de España, fue un aspecto en acto de guerra (eran combatientes que volvían para incorporarse a su país, por lo tanto debería considerarse una acción bélica, ya que estaban en comisión de servicio). Ya los juristas sabrán aquilatar estas consecuencias. Que, evidentemente, como dice la señora Cospedal, esto sirva para que cualquier contratación que haga el Ejército, el Estado, Gobierno… sea mirada con lupa, porque cierto es que hay riesgos que están ahí, pero también es cierto que hay muchos riesgos que se pueden evitar.