EDITORIAL: EL HARAKIRI DE MADURO
Nuestro Editorial tiene que ir a la macro manifestación en Caracas de la oposición pidiendo el revocatorio al señor Maduro. (Se está produciendo en los momentos de redactar este Editorial). Lo más llamativo es que los chavistas blindaron la capital. Han blindado Caracas a cal y canto, es decir, los autobuses que venían
Nuestro Editorial tiene que ir a la macro manifestación en Caracas de la oposición pidiendo el revocatorio al señor Maduro. (Se está produciendo en los momentos de redactar este Editorial).
Lo más llamativo es que los chavistas blindaron la capital. Han blindado Caracas a cal y canto, es decir, los autobuses que venían de otras provincias y otros lugares fueron parados deliberadamente para que no llegaran a juntarse. Se hicieron requisas de todo tipo. Se empleó violencia (con gases lacrimógenos y disparos de perdigones)…
Se ha hecho todo lo posible para que las personas no se reúnan y se manifiesten. Es más, el señor Maduro ha tachado de “acciones criminales” y “acciones tendentes a un golpe de Estado” a la manifestación. ¡Imagínense! Y está preparando una contra-manifestación a través de los funcionarios públicos (les pide a los funcionarios públicos que se vayan a manifestar, so pena de que pierdan su empleo).
Creemos que el señor Maduro, él mismo, se está haciendo el harakiri (que ya hacía mucho tiempo que no se practicaba oficialmente, ¿verdad?), pero… esa actitud lo que hace es aún más…
Por supuesto, ha impedido cualquier información directa de dar acreditación a los periodistas extranjeros. Lo que sabemos es de las propias personas que se manifiestan.
Grave, grave. Es una situación típica de una dictadura: blindar una ciudad para que las personas no lleguen es un acto vandálico. No ya antidemocrático, es un acto vandálico, da igual quién lo ejerza (una dictadura, una democracia, un socialismo… Da lo mismo).
Se han presentado las firmas suficientes, se han validado esas firmas, y hay que hacer el revocatorio. Y tiene que hacer el referéndum. Eso es lo que manda la ley. Y lo que había es una manifestación para que esto se ponga en marcha (que no se ha puesto en marcha oficialmente, todavía).
Evidentemente, el señor Capriles estaba en la manifestación, la esposa del hombre condenado a 14 años, Leopoldo López, también estaba en la manifestación.
La pena es que no se ha visto todo el potencial antichavista que hay en el país, porque ha sido cortado de raíz; de las personas que venían de fuera de Caracas a manifestarse allí. Las imágenes aéreas nos dan una manifestación deshilachada, pero los túneles de acceso están llenos.
Y él sigue diciendo que es un acto provocador, un acto criminal, un acto de golpe de Estado… ¡Fíjense!, acusa de golpe de Estado a los manifestantes, a las personas que no están de acuerdo con él.
Esto, ante la opinión pública mundial, señor Maduro (es difícil que usted nos esté escuchando, pero…) le coloca todavía en un punto más bajo; mucho más bajo.
De momento se sabe de 37 detenidos (que nos parece un número pequeño, pero no sabemos si va a engrosar el número de presos políticos -con estos 37- ), y veremos cómo sigue la jornada y cómo culmina. Esperemos que no haya que lamentar ninguna barbarie, pero… el hecho de que usted emplee gases lacrimógenos y disparos de perdigones no nos da muchos alientos.
¡Y la cantidad de personas que se habrá quedado por miedo en sus casas, y no hayan ido a la manifestación en Caracas!... Eso, claro, a usted le da igual pero realmente es momento de retirarse. Si es usted un verdadero patriota bolivariano, retírese. Deje que otros asuman la responsabilidad de sacar a un país rico, que se ha convertido en pobre, violento, y cargado de traumas diariamente.