EDITORIAL: EN ITALIA TENEMOS UN NUEVO EJEMPLO DE LOS POLÍTICOS Y SUS PROMESAS ELECTORALISTAS
Volvemos otra vez a Italia con nuestro Editorial , porque la propuesta que ha hecho el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, a través del primer ministro, Matteo Renzi, nos parece verdaderamente digna de mención. Renzi se compromete a realojar en tiempo record a las 2.500 personas que no tienen casa (
Volvemos otra vez a Italia con nuestro Editorial, porque la propuesta que ha hecho el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, a través del primer ministro, Matteo Renzi, nos parece verdaderamente digna de mención.
Renzi se compromete a realojar en tiempo record a las 2.500 personas que no tienen casa (que han sido desplazadas a causa del seísmo), y tiene planeado realizarlo en tres etapas o fases:
La primera (que se está desarrollando), consiste en que Protección Civil en unión de los bomberos acompañen a las familias a que recuperen de entre los escombros aquellos objetos preciosos que estas personas creen que aún están allí. El Gobierno no quiere que esta situación se prolongue más de un mes.
El segundo paso será proporcionar casitas de madera (viviendas prefabricadas) para realojar a los damnificados en un tiempo máximo de ocho meses.
Y el tercer paso es la reconstrucción de los pueblos devastados (durante dichos ocho meses). El objetivo ideal sería la reconstrucción de las casas en el mismo lugar, pero… adecuándose a la normativa (con las máximas garantías de seguridad antisísmicas)para evitar nuevos desastres, reconociendo que dicha normativa no se había aplicado.
Mmm… No sabemos… Los políticos…
De momento han destinado 50 millones de euros para ayudar a los damnificados, y ha declarado el estado de emergencia. Tiene previsto facilitar una renta de 600 euros mensuales a cada familia desalojada (cifra que no es tampoco para tirar cohetes), cifra que se incrementará con una ayuda especial si en dichas familias tienen a alguna persona discapacitada o mayor de 65 años.
Nosotros echamos cuentas y hemos recurrido, inevitablemente, a la historia: ¿recuerdan el terremoto de L’Aquila en el 2009? En aquella ocasión hubo 305 muertos, y la villa quedó totalmente destruida. Pues bien, está igual que hace 7 años. ¡Igual! No ha habido tal reconstrucción (el centro sigue cerrado, la mayoría de los edificios apuntalados y cientos de sus antiguos vecinos condenados a vivir en barracones ubicados en el extrarradio).
Nos preguntamos: ¿qué es lo que pasa?, ¿cómo es que hora se va a producir el milagro?
Por cierto, para milagro, el del Papa Francisco, que no ha podido ir porque el día 4 de septiembre canonizan a la madre Teresa de Calcula, y por ello no ha podido todavía acercarse a confortar a los damnificados…
Si no nos equivocamos, hoy es todavía 29 de agosto y el seísmo ocurrió en la madrugada del miércoles pasado (día 25), por lo tanto sí habría podido ir por allí, Papa Francisco.
Además de los 8 bomberos que usted envió, ¿verdad?, ahora poner de excusa la canonización… Ya le hubiera gustado a Teresa de Calcuta que usted se hubiera desplazado allí para consolar un poco a las personas. Pero… en fin, “cuestiones de agenda”, lo entendemos, lo entendemos.
Lo que no entendemos es como Renzi, en el nombre del Gobierno italiano, apuesta por recolocar a 2.500 personas en no más de 8 meses y reconstruir un pueblo que está totalmente destruido.
Bueno, el tiempo pasa, y pasa de tal forma que lo vemos todo. No podemos decir que le deseamos suerte, sino que solo podemos decir que no le creemos.
Le han asesorado mal, señor Renzi, esto no ocurrirá. Además, usted se ha comprometido (tal como hemos reclamado desde estas líneas varias veces) a reconstruir poniendo todas las medidas de prevención antisísmicas que son necesarias y precisas (las cuales, por cierto, sí se pusieron en un pueblo de los afectados, Norcia y no hubo ni una sola victima en este terremoto: La explicación está en una planificación antisísmica ejecutada durante años por gobernantes y ciudadanos).
Pero, tal como se dice “ver para creer”. Demos un margen, y ojalá este comentario de este Editorial sirva para cualquier otra realidad catastrófica en la que los políticos se apresuran (como se apresuró también Barack Hussein Obama II en 2012, prometiendo ayuda a Luisiana tras el huracán Sandy; o como dijo George Walker “Amadeus” Bush, tras el huracán Katrina en 2005, “el mundo verá la reconstrucción de New Orleans”… Y resulta que el mundo no ha visto ninguna reconstrucción).
Estamos un poco cansados de todas esas promesas políticas, que no son ni más ni menos que promesas electoralistas, ¿verdad? Se reducen a eso.
El hecho de traerlo al Editorial es para que nos sensibilicemos ante todo esto, y si tocara vivir situaciones parecidas (¡ojalá no nos toque!), antes de que los políticos llegaran a hablar y a decirnos que nos va a ayudar, tuviéramos el valor de decirles que se fueran.