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EDITORIAL: ESPERAMOS QUE ALGO OCURRA EN VENEZUELA

Si ayer el Editorial era para el Rey, hoy es de nuevo para Venezuela. Decimos de nuevo porque, de nuevo, vuelve allí. Ayer decíamos, de pasada, que el señor Capriles, de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), decía que no esperaba más; que estaba harto. Pues bien, se reunieron ayer viernes y la buena noticia es que, d

 

COMUSi ayer el Editorial era para el Rey, hoy es de nuevo para Venezuela. Decimos de nuevo porque, de nuevo, vuelve allí. Ayer decíamos, de pasada, que el señor Capriles, de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), decía que no esperaba más; que estaba harto.

Pues bien, se reunieron ayer viernes y la buena noticia es que, después de cinco horas, decidieron seguirse reuniendo hoy sábado. En ese sentido parece que están dispuestos a aceptar que “de ninguna manera el revocatorio”, pero “sí el adelanto de elecciones”.

Ténganse en cuenta, además, que en Venezuela se tendrían que haber realizado elecciones de gobernadores y de alcaldes (ahora en estas épocas, a final de año), pero se han aplazado por razones de índole económica: según el Gobierno venezolano el país no puede permitirse hacer unas elecciones ahora.

Evidentemente, no lo hace solo por razones económicas (que lo podríamos entender) sino que lo hace por razones puramente políticas: porque perdería la mayoría de las gobernaciones. Las elecciones regionales las ha aplazado para el primer semestre (gobernadores) y segundo semestre (alcaldes) de 2017, es decir, para dentro de casi un año.

Parece ser que las conversaciones entre señor Claudio María Celli (el enviado del Vaticano), de Ernesto Samper (ex presidente de Colombia y secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de Leonel Fernández (ex presidente de la República Dominicana), de Martín Torrijos (ex presidente de Panamá) y del señor José Luis Rodríguez Zapatero (ex presidente español), en las conversaciones con Nicolás Maduro y la coalición de partidos de la oposición venezolana están siendo cordiales y afables, y parece que el hecho de alargarlas a un día más indica que se hará un comunicado en el día de hoy. La oposición busca un cambio de gobierno, que es la única posibilidad de salir del desastre en el que se está, y una posibilidad de ayuda internacional en medicamentos y en alimentos. Una posibilidad que no se puede ver con los miembros de este Gobierno porque ellos no son capaces, ni de pedir ayuda ni de gestionar una toma de posición con respecto a las miserias que están introduciendo en la población. En consecuencia, nos parece que la situación vuelve a estar en estado –ahora sí- critico.

Ojala de estas conversaciones salgan los mejores resultados. No podemos ser optimistas porque hasta ahora no había habido –dicho por el señor Celli, el enviado del Vaticano- ningún avance, y parece ser que después de ayer se llegó al acuerdo de seguir hoy para generar un comunicado.

Si hay un ‘no’ al revocatorio, si no ha habido elecciones de gobernadores, ¿qué podemos esperar?... ¿Que ceda el señor Maduro y adelante las elecciones?

Pero, además, como dice el señor Capriles, “queremos una respuesta no verbal, queremos una respuesta comprometida, escriturada, legislada, según la cual en el próximo año haya opción a un nuevo gobierno por la posibilidad de unas nuevas elecciones. Están dispuestos a renunciar al revocatorio –que olímpicamente se lo han quitado, así… por orden del Tribunal Supremo-, siempre y cuando eso: una vez que me lo han quitado, adelánteme las elecciones para el año próximo.

Evidentemente, de ser así, pondría las elecciones en noviembre, es decir, dentro de un año (no las pondría en marzo, en abril o en febrero). No sabemos. No sabemos hasta dónde está dispuesto a acceder.

Por otra parte, conociendo la personalidad del señor Maduro hasta ahora, en relación y referencia con la comunidad de la oposición, se nos hace difícil pensar que él ceda, pero… la puerta la tiene abierta para salir. Esperemos que algo de ello ocurra.

Este es nuestro comentario y Editorial del día de hoy.