EDITORIAL GUERRA ISRAEL-HAMÁS: Se aleja la esperanza de alto el fuego, mientras Hezbolá ataca a Israel y las ONGs no son gratas.
Y nuestro editorial nos conmina de nuevo a ese enfrentamiento palestino-israelí. Las hostilidades continúan. Los combates, a lo largo de la Franja -ya no se puede decir si es el Sur, si es el Centro, si es el Norte- prácticamente en cualquier parte puede haber un ataque por parte del ejército israelí motivado por la pr
Y nuestro editorial nos conmina de nuevo a ese enfrentamiento palestino-israelí. Las hostilidades continúan. Los combates, a lo largo de la Franja -ya no se puede decir si es el Sur, si es el Centro, si es el Norte- prácticamente en cualquier parte puede haber un ataque por parte del ejército israelí motivado por la presencia de miembros de Hamas.
Y así están las hostilidades específicamente hablando. No ha habido ninguna cosa llamativa a ese nivel.
En otros niveles sí tenemos novedades, pero no ya en ese frente:
Hezbolá lanza su mayor ataque contra Israel desde el inicio de la guerra tras el asesinato de uno de sus mandos
Decenas de proyectiles activan las alertas a más de 60 kilómetros de la frontera. El ejército israelí había matado a un destacado comandante de la milicia libanesa
JLP Hezbolá ha lanzado un ataque con ráfagas de 160 cohetes en tres fases, al parecer, sobre territorio israelí. Con motivo de una respuesta a la muerte de uno de los principales responsables de la facción chií de Hezbolá, en un ataque que hizo Israel. El frente se amplía. La milicia sí tiene posibilidades de recoger material bélico y lanzarlo. Pero tampoco tiene un contingente personal como para abrir un frente, pero sí para crear tensiones importantes. Y desplazar tropas israelíes a la zona.
Es el dato bélico más significativo de la jornada.
También destacamos -por esta foto impresionante que nos dan- que puede ser que traten de apagar un incendio o puede ser que esté ardiendo el aparato. Yo creo que está apagando un incendio. Por el material rojo (del avión) es un retardador de combustión. Entonces probablemente sea en una de las zonas donde han caído cohetes de Hezbolá -en Israel- se haya desplazado una avioneta, porque es una avioneta. Y que esté desprendiendo material Ignífugo
Pues esa es la parte bélica.
A nivel diplomático -que es lo que se cuece ahora- es que, después de las buenas palabras, buenas palabras de Hamás: que sí, que sí, que sí, que sí, que sí, ha empezado a poner trabas. Trabas no exactamente de Hamás, sino ha empezado a poner condiciones que Israel no puede conceder. Y así lo ha explicado Blinken que de nuevo está por allí, en Oriente Medio. Nunca se sabe muy bien dónde está. Estaba en Jordania y coincidió con Pedro I. el Sánchez.
Pues bien, pues según el enviado norteamericano esto no es aceptable. En cuyo caso, la milicia de Hamás se encuentra otra vez en el punto de partida. Al principio todo eran parabienes en la ONU, porque a todos les parecía bien el plan norteamericano, pero en base a que les parecía bien, Hamás empezó a exigir. Y no nos dice exactamente qué cosas, pero nos podemos suponer. Y no están dispuestos a hacerlo.

Otro cambio significativo que nos llama poderosísimamente la atención de la ONU, es que, ahora, crímenes de lesa humanidad han cometido no solo Israel. No hace genocidio. No. Hay crímenes de lesa humanidad de palestinos e israelíes. Fíjense, porque han considerado que el secuestro de habitantes de un país a otro, sometidos a las condiciones A, B o C -las que sean -en cualquier caso, secuestrados- es un crimen de lesa humanidad- entre otras cosas. Y, en definitiva, esto parece un poco más equitativo, aunque, no somos partidarios de muchos juicios o de ninguno. Pero sí que en vez de cargar las tintas sobre el genocidio que hace Israel sobre Hamás, esto ha cambiado. Porque -evidentemente- no había tal genocidio. Por lo que se entiende la palabra “genocidio”. Lo que sí hay es daño a la humanidad. Llamarle crímenes o no… lo que hemos dicho en multitud de ocasiones, en nuestra opinión, la guerra es no justificativa. No hay motivos de justificación y -en consecuencia- cuando esta se produce es por una incapacitación específica o por una imposición de alguien. Por alguna razón.
Y en este sentido, la ONU ha rectificado, sin decir que ha rectificado. ¿Para qué va a decir que rectifica? Es una agencia internacional. No olvidemos, que algunos piensan que es un organismo supranacional. No, no, no. Es un grupo de países que se reúnen, ponen un dinero común: Naciones Unidas. Pero ni es Estado ni es nada. Igual que la FAO, igual que la UNESCO, igual que la OMS. Son entidades particulares, privadas. Sí, y como cualquier entidad privada tiene sus recursos, que les viene dado -a casi todas- por el aporte económico norteamericano. Vaya eso por delante. 
Es decir que si un día Norteamérica decide no aportar la cuota que le corresponde, todos estos organismos, desaparecen. Parece mentira, ¿verdad? Claro, fue una estrategia muy hábil -por parte de Estados Unidos- de crear estas organizaciones mundiales, porque así extiende su influencia a todos los países.
Pero ¿qué ha pasado a lo largo del tiempo y qué está pasando? Que también -en base a eso- los países cada vez colaboran menos. Y ya dio su alarma a Donald Trump en su momento.
Y en este orden de cosas -en nuestro editorial- también resaltar que el gobierno israelí ha empezado a poner trabas y trabas y trabas a toda organización no gubernamental -a cualquier ONG que resida en Israel- para que ejercite sus funciones. Las razones son obvias: temen -con buen criterio- que a través de ellas se cuelen, se filtren determinadas influencias. Sobre UNRWA que ya está proscrita por parte de Israel. Pero otras ONGs están viéndose muy limitadas para sacar sus permisos de presencia, de estancia, etc.
Ahora mismo a Israel “cualquier dedo se le vuelve huésped” que se suele decir. Es decir, que ya vamos camino del noveno mes de guerra, y las cosas se ponen francamente difíciles para la solución definitiva, de acabar con Hamas y devolver los rehenes a Israel.
Todavía esto se ve lejos, porque la última incursión se saltó con cuatro rescatados, tres muertos y 260 palestinos muertos, según Hamas. O 160 o 80, que así fueron las cifras que se barajearon a lo largo del tiempo.
Y así están las cosas en nuestro editorial y en Israel, en la confrontación con Palestina. Difícil situación, y lo que parecía que podría ser un alto al fuego, un intercambio de prisioneros, un no, no, de momento todo -no se ha ido al traste- pero casi, por las últimas condiciones que ha exigido Hamas.
Cada uno juega sus bazas según la fuerza con la que se siente, y esto es muy típico de la guerra. Y así se lo contamos.